Jul.
17
2018

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Noticias, análisis y opinión
Actualizado: hace 3 semanas 1 día

La tragedia que cambió a México para siempre

Dom, 06/24/2018 - 11:00
Continue reading the main story Foto Familiares de los 43 estudiantes desaparecidos sostienen letreros mientras escuchan el informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes el 24 de abril de 2016. Credit Yuri Cortez/Agence France-Presse — Getty Images

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CIUDAD DE MÉXICO — La desaparición de 43 estudiantes normalistas durante la noche del 26 de septiembre de 2014, en el estado de Guerrero, al sur de México, marcó un punto de inflexión para el presidente Enrique Peña Nieto.

Cuando ganó la presidencia en 2012, a Peña Nieto se le conoció como el reformador moderno que prometía un gobierno más democrático y transparente. Sin embargo, la desaparición de los estudiantes de la escuela normal rural de Ayotzinapa en Iguala dejó perplejos a México y al mundo y hundió al gobierno de Peña Nieto en una neblina de corrupción y encubrimientos cada vez más turbia.

Desde entonces, el índice de aprobación de Peña Nieto ha rondado el veinte por ciento la mayor parte del tiempo. Los mexicanos votarán para elegir a un nuevo presidente el 1 de julio y el candidato del partido de Peña Nieto, el Partido Revolucionario Institucional (PRI), tiene pocas posibilidades de ganar.

La tragedia de Ayotzinapa conmovió a México como ninguna otra, en parte debido a que los jóvenes desaparecidos —muchos de los cuales eran adolescentes— estaban estudiando para convertirse en maestros rurales. Muchos de ellos esperaban regresar a sus comunidades, en lugar de unirse a los carteles del narcotráfico o emigrar a Estados Unidos, como hacen muchos de sus pares.

Los 43 se convirtieron en un símbolo de las decenas de miles de inocentes que también han desaparecido en la guerra cínica e ineficaz contra los carteles del narcotráfico que ha diseminado la complicidad penal y la corrupción por todos los niveles del gobierno.

La resolución de un tribunal federal del 4 de junio en contra de la Procuraduría General de la República puede marcar una nueva era de independencia del sistema judicial mexicano. En un dictamen unánime de 712 páginas, los magistrados concluyeron que la investigación gubernamental sobre el ataque a los estudiantes tuvo fallas y fue irregular, determinando que no había sido “pronta, efectiva, independiente ni imparcial”.

Los tres magistrados del Primer Tribunal Colegiado del Decimonoveno Circuito resolvieron una serie de amparos interpuestos por la Procuraduría General de la República en relación a la sentencia pronunciada por un tribunal inferior a favor de cuatro hombres que declararon haber sido torturados por las autoridades como parte de la investigación federal sobre la desaparición de los 43 estudiantes. En su dictamen, los magistrados resolvieron que existen indicios suficientes para suponer que las confesiones e imputaciones en contra de los inculpados fueron obtenidas con tortura.

No obstante, el tribunal no se quedó ahí y también condenó al gobierno federal por usar la tortura como uno de los componentes de un caso fabricado y al hacerlo se violó el derecho de las víctimas a una investigación justa e independiente. El gobierno había manifestado con firmeza que en el ataque de 2014 solo habían participado funcionarios locales corruptos, incluyendo a la policía municipal, así como un grupo de narcotraficantes que confundieron a los estudiantes con rivales y los incineraron en un basurero cercano.

Los expertos jurídicos y otros comentaristas describieron esta resolución como inaudita e histórica. Y también como absolutamente inesperada.

“La resolución confirma lo que los supervisores internacionales ya habían demostrado: que la investigación de Ayotzinapa fue una farsa”, dijo Daniel Wilkinson de Human Rights Watch. “El hecho de que un juzgado federal concluya que no se puede confiar en los fiscales del país para que manejen este caso es devastador”.

Los magistrados se basaron en gran medida en las evidencias recabadas por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, un panel de cinco expertos en asuntos legales y derechos humanos de América Latina que el gobierno de Peña Nieto, bajo presión internacional, invitó para ayudar a investigar lo sucedido con los estudiantes.

Continue reading the main story Foto El presidente de México Enrique Peña Nieto en enero de 2017 Credit Rebecca Blackwell/Associated Press

En dos informes —de septiembre de 2015 y abril de 2016— los expertos expusieron lo que parecía ser un encubrimiento orquestado por funcionarios federales de lo que realmente sucedió. Los expertos presentaron grabaciones de video del investigador principal del gobierno, quien parecía plantar evidencia para sustentar la teoría del gobierno de que miembros locales de la delincuencia organizada habían incinerado a los estudiantes en el basurero.

En los medios mexicanos afines al gobierno se orquestó una campaña de difamación en contra del grupo de expertos y el gobierno se negó a renovar el mandato del grupo. El GIEI tuvo que salir del país.

El gobierno decía de dientes para afuera que aceptaba las recomendaciones de los expertos y de otras organizaciones internacionales, pero estaba determinado a cerrar el caso en sus propios términos. En el transcurso del año pasado, básicamente abandonó la investigación. Los estudiantes siguen desaparecidos.

El tribunal ordenó la creación de una Comisión de Investigación para la Justicia y la Verdad integrada por representantes de las víctimas y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. El Ministerio Público de la Federación también formará parte de la comisión, pero su participación será subordinada. Las organizaciones internacionales que han seguido el caso, como la Corte Interamericana de Derechos Humanos y la Organización de las Naciones Unidas, también participarán.

El gobierno no tardó en manifestar su desacuerdo con la resolución. Algunos analistas sugirieron que el tribunal se había extralimitado. Todos parecieron concentrarse en el elemento más controvertido: ¿Los magistrados realmente podían ordenar a los investigadores gubernamentales que acataran las instrucciones de una comisión compuesta por los representantes de las víctimas?

El 21 de junio, el gobierno presentó un recurso ante la Suprema Corte de Justicia, argumentando que la resolución se extralimitó al darle esas facultades a la comisión para la verdad de las víctimas. Suponiendo que la Suprema Corte acepte considerar el caso, podrían pasar al menos seis meses antes de que emita una resolución. Para entonces, habrá un nuevo gobierno.

México necesita justicia para los 43 estudiantes. Gracias a los tres valientes magistrados, ahora hay una posibilidad genuina de lograrlo.

El candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, del partido populista de centroizquierda Morena, tiene una amplia ventaja en las encuestas. El exjefe de gobierno de Ciudad de México, Marcelo Ebrard, asesor clave de López Obrador, me dijo que quiere darle cumplimiento a la resolución. “Hay que hacerla; una comisión para la verdad que coincida con el proceso jurídico”. Manifestó que López Obrador declararía su postura sobre la apelación pendiente ante la Suprema Corte después de la elección.

Nunca olvidaré el año de rabia y pena posterior a las desapariciones de los estudiantes, las marchas que llenaban las calles de Ciudad de México con hasta medio millón de manifestantes. El repudio del pueblo mexicano a este gobierno echó raíces entonces y ahora se expresa en el deseo de tener un gobierno que rompa de manera tajante con el statu quo corrupto.

“Estamos ante el fin de un gobierno”, dijo Mario Patrón, del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, defensor legal de las víctimas de Ayotzinapa. “Los mecanismos de poder están aflojándose. Se están abriendo nuevos horizontes”.

Dadas las presiones internas y externas sobre México para que resuelva el caso de los estudiantes desaparecidos, parece poco probable que la resolución de la Suprema Corte favorezca al gobierno de Peña Nieto, cada vez más aislado, débil y a unos meses de dejar el poder.

México necesita justicia para los 43 estudiantes. Gracias a los tres valientes magistrados, ahora hay una posibilidad genuina de lograrlo. La disposición del próximo mandatario a implementar esta resolución histórica será una primera prueba de la seriedad del nuevo gobierno para promover un sistema judicial que le sirva al pueblo en lugar de a los criminales.

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Trece miradas artísticas sobre la inmigración

Dom, 06/24/2018 - 11:00
Continue reading the main story Foto Un grupo de inmigrantes que se entregaron a los agentes de la patrulla fronteriza esperaban ser transportados para su procesamiento cerca de McAllen, Estados Unidos, el 2 de abril de 2018. Credit Loren Elliott/Reuters

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El arte no solo es un reflejo del mundo, se compromete con él. Entre diez y quince millones de inmigrantes indocumentados viven actualmente en Estados Unidos y su presencia ha generado un virulento debate. Les pedimos a trece artistas contemporáneos que nos enviaran obras, muchas de ellas inéditas, sobre el tema de la inmigración. Estas son sus piezas y cómo las describen.

Continue reading the main story Foto “Untitled (so much darkness, so much brownness)” / “Sin título (tanta oscuridad, tanto moreno)”, 2016 Credit Fotografía por René Fragoso; obra cortesía del artista. Felipe Baeza

Nacido en Celaya, Guanajuato, México, en 1987.

“Cuando hablamos de progreso en este país, existen grupos que siempre se quedan afuera; por lo general, gente de raza negra, la clase trabajadora pobre y los migrantes. A través de Untitled (so much darkness, so much brownness) [Sin título (tanta oscuridad, tanto moreno)], al igual que en mi práctica artística, me propongo desafiar las nociones que mantienen marginados a los que están en la periferia. Creo que el arte tiene un lugar fundamental en la transformación, redefinición y reimaginación del fenómeno global de la migración. Cuando se habla de migración, el discurso rara vez se concentra en las historias de gente real que intenta tener éxito; en cambio, la criminalidad y el castigo dominan la conversación.

El arte tiene un lugar fundamental en la transformación, redefinición y reimaginación del fenómeno global de la migración.

Creo que cuando compartimos nuestras imágenes y contamos nuestras historias, ilustramos la lucha humana y esto tiene el poder de atraer a un mayor público. El arte hace que las ideas lleguen a las naciones de una forma que no tiene equivalente en ningún otro medio. Necesitamos historias complejas y multidimensionales sobre quiénes somos; necesitamos representarnos de nuestra plena humanidad. Así es como podemos combatir el racismo y lograr justicia. Sin embargo, lo más importante es que así es como reafirmamos nuestra existencia”.

Continue reading the main story Foto "San Jorge y el dragón” de Raúl de Nieves, 2004 Credit Fotografía y obra cortesía del artista Raúl de Nieves

Nacido en Morelia, Michoacán, México, en 1983.

“El tema de San Jorge y el dragón ha inspirado varias de mis pinturas en los últimos doce años. Su iconografía ha sido fuente de sanación, fortaleza y autorrevelación. Aquí comparto una de mis primeras representaciones de San Jorge y el dragón, ya que creo que en medio de la tormenta, la incredulidad y el miedo, veo arquetipos como San Jorge, que sobrepasa sus orígenes culturales para invocar patrones universales de potencialidad mental”.

Continue reading the main story Foto “Portrait of My Father as an Alien” (“Retrato de mi padre como un extranjero”) de Tatyana Fazlalizadeh, 2018 Credit Fotografía por Texas Isaiah; obra cortesía de la artista Tatyana Fazlalizadeh

Nacida en Oklahoma, Estados Unidos en 1985.

“La manera en que nos tratamos no solo se basa en nuestras interacciones personales, sino en cómo las estructuras sociales y políticas influyen en nuestras opiniones sobre la gente y, posteriormente, en el trato bueno o malo que le damos. Me interesa cómo la retórica del odio y las políticas de nuestro actual gobierno influyen en la impresión que tenemos de los migrantes.

Portrait of My Father as an Alien (Retrato de mi padre como un extranjero) es una pintura al óleo basada en su fotografía de “extranjero residente” de cuando llegó a Estados Unidos proveniente de Irán en los años setenta. Mi intención era tomar una imagen suya en la que apareciera como “ajeno” a este país y verla entendiéndolo como persona: padre, esposo, ser humano. Es fundamental preguntarnos ¿cómo resistir las narrativas peligrosas de los inmigrantes que nos han presentado y, en cambio, ver una mejora en la humanidad y los derechos de los individuos?”.

Continue reading the main story Foto “Turning the Tide (Inside Donald & Melania Trump's $100 Million NYC Penthouse)” / “Cambiando la tendencia (En el interior del penthouse de cien millones de dólares de Donald y Melania Trump)” de Ramiro Gómez, 2018 Credit Fotografía por David Feldman; obra cortesía del artista y P.P.O.W. Ramiro Gómez

Nacido en San Bernardino, California, en 1986.

“Esto es para la gente a la que no se da ningún reconocimiento y que trabaja tras bambalinas, en solidaridad con su lucha, actos de resistencia y espíritu resiliente”.

Continue reading the main story Foto “To Breathe – Zone of Nowhere” (“Para respirar: Zona de ninguna parte”) de Kimsooja, 2018 Credit Retrato por Giannis Vastardis; obra © Kimsooja Studio Kimsooja

Nacida en Taegu, Corea del Sur, en 1957.

“Esta obra combina y transpone seis banderas nacionales que, en conjunto, forman una nueva bandera transnacional. Están sobrepuestas en capas por orden alfabético por país, incluyendo naciones a las que no se les reconoce internacionalmente, sin jerarquía ni prejuicios políticos. La obra surge del video To Breathe – The Flags (Para respirar: Las banderas), una comisión del Comité Olímpico Internacional por motivo de las Olimpiadas de Verano de Londres 2012, que representa a las 246 banderas de las naciones participantes disueltas en un bucle continuo, con sus diseños icónicos fusionados entre sí.

Quería presentar las banderas como símbolos visuales indistinguibles que pasan por una polinización cruzada, para vaciar y reconfigurar su propósito pretendido —como símbolos de Estados soberanos y de nacionalidad— con el fin de difuminar y trascender las fronteras nacionales. Esta obra es una invitación a la coexistencia, a un mundo ideal en el que los individuos podemos unirnos para celebrar nuestras diferencias y nuestra humanidad común”.

Continue reading the main story Foto “Ellis Island, 2024” (“Isla Ellis 2024”) de Alfredo Jaar, 2018, basada en una fotografía de Masahito Ono Credit Retrato por Jorge Brantmayer; obra cortesía del artista y la Galerie Lelong, en Nueva York Alfredo Jaar

Nacido en Santiago de Chile en 1956.

“Esta fotografía muestra a la isla Ellis como se vería en 2024, totalmente transformada en un parque sin rastros de lo que ahí existe en la actualidad. La isla, que fue una estación de inspección por cuyas puertas pasaron millones de inmigrantes a Estados Unidos durante los siglos XIX y XX, alguna vez fue un hermoso símbolo de solidaridad y apertura. Con la imagen me gustaría sugerir que los valores representados por la isla Ellis se están esfumando ante nuestros ojos”.

Continue reading the main story Foto “Kurds” (“Kurdos”) de Hayv Kahraman, 2018 Credit Fotografía cortesía de la artista; obra cortesía de la artista, Susanne Vielmetter de Los Angeles Projects, Jack Shainman y The Third Line Hayv Kahraman

Nacida en Bagdad, Irak en 1981.

“El plácido espejismo sobre una franja del camino me recordó a mi país. Por un momento me sentí transportada. La imagen del desierto hablaba de manera encubierta sobre mi pasado y mi futuro. Era como si la temporalidad estuviera ausente. Dos lugares distintos que en realidad se habían declarado la guerra entre sí y, sin embargo, estaban frente a mí, indistinguibles. Recuperé la compostura, recordándome que estoy en una tierra que estaba/está actualmente en guerra con mi patria.

Me han dejado claro que soy el “Otro”, pero me niego a que me borren.

Un cálido y parpadeante rayo de sol acaricia mi ojo y lo entrecierro. La aparición del agua conjura recuerdos de la infancia de un viaje en auto desde Bagdad hacia Al Habbaniya, y de la época en que le pregunté a mi padre sobre los espejismos. Un espejismo, dijo, es una ilusión distante de agua que se crea cuando el aire caliente se encuentra con el aire frío. No es real. Solo existe en tu mente. ‘¿Todos vemos esos espejismos?’, pregunté. ‘Sí, todos los vemos’.

Esta percepción compartida del agua me hace darme cuenta de que, ya sea que estemos en Estados Unidos o en Irak, todos somos parte de una especie colectiva que comparte una plataforma mundial donde los márgenes se negocian y cuestionan en todo momento. Hoy me encuentro físicamente del otro lado de la línea, en la lucha para mantener mis recuerdos a flote.

Me han dejado claro que soy el ‘Otro’, pero me niego a que me borren. Esta es mi postura como inmigrante y refugiada, y a pesar de ello comparto la misma visión que todos los demás, de que hay agua en el camino”.

Continue reading the main story Foto “NotICE No Soliciting” (“Aviso no solicitación”) de Patrick Martínez, 2018 Credit Fotografía por Sam Frost; obra cortesía del artista Patrick Martínez

Nacido en Pasadena, California, en 1980.

“Estaba pensando en los tipos de señales y los sistemas de señalización que existen en las comunidades de todo Estados Unidos. Por ejemplo ‘No vendedores ambulantes’, ‘Propiedad privada’ y ‘Cuidado con el perro’. Quería combinar ese tipo de señales, que claramente delinean el territorio, con la estética de los letreros de neón en las fachadas de las tiendas que comúnmente se usan en las licorerías de barrio y los mercados para anunciar productos y servicios.

Las controversias migratorias suelen evitar que, como nación, analicemos verdades sociales y culturales incómodas.

Esta señal de neón tiene la intención de funcionar como un elemento visual disuasorio para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE), la agencia federal que está entrando de manera ilegal a los hogares de la gente y arresta injustamente a algunos de sus ocupantes. Han aparecido decenas de videos en internet que muestran las tácticas agresivas empleadas por ICE. En muchos casos, se ha reportado que los agentes de ICE han acosado y arrestado de manera inconstitucional a gente inocente con base en información falsa.

La empatía es necesaria cuando se lidia con cuestiones relacionadas con la inmigración y las desafortunados circunstancias que pueden obligar a una familia a abandonar su tierra natal. Las controversias migratorias suelen evitar que, como nación, analicemos verdades sociales y culturales incómodas. En vez de usar a los inmigrantes como chivos expiatorios en temas relacionados con la delincuencia o el desempleo, debemos exigir una reforma social”.

Continue reading the main story Foto “Susan, Aarti, Keerthana and Princess, Sunday in Brooklyn” / “Susan, Aarti, Keerthana y Princess, domingo en Brooklyn” de Aliza Nisenbaum, 2018. Credit Fotografía cortesía de la artista; obra cortesía de la artista, de Mary, Mary, Glasgow y la galería y museo Norwich Castle Aliza Nisenbaum

Nacida en Ciudad de México en 1977.

“Hace cinco años, como voluntaria de Immigrant Movement International, decidí pintar retratos de inmigrantes indocumentados que vivían en Queens, originarios de Centroamérica y de México. Descubrí que al sentarme y pintar a alguien que posa para mí, la atención entre los modelos y el pintor, y las conversaciones que surgen en el proceso, son distintas. Esta actividad requiere confianza y capacidad de respuesta al otro a medida que ves algo tan simple como la tonalidad cambiante de la piel de una persona. En general mis modelos son invisibles en la esfera pública, algunas veces por elección, pero principalmente por necesidad. Están acostumbrados a evitar la mirada pública, pero el proceso de sentarse durante largas sesiones llevó a mis modelos a abrirse y compartir sus historias de vida. A su vez, me preguntaron sobre mi experiencia de crecer en México y el tiempo que he pasado aquí en Estados Unidos.

En general mis modelos son invisibles en la esfera pública, algunas veces por elección, pero principalmente por necesidad.

Susan, Aarti, Keerthana and Princess, Sunday in Brooklyn (Susan, Aarti, Keerthana y Princess, domingo en Brooklyn) muestra a una familia mestiza de dos madres con dos niñas fuertes y felices. Su herencia colectiva es india y afroestadounidense. Son una familia que se unió a través de la adopción y la ciudad de Nueva York, y que está profundamente comprometida con la justicia social y la igualdad racial, pues ambas mujeres dedican sus carreras a hacer que la educación y los derechos humanos progresen”.

Continue reading the main story Foto “Strangers” (“Extraños”) de Edel Rodríguez, 2018 Credit Fotografía por Deborah Feingold; obra cortesía del artista Edel Rodríguez

Nacido en La Habana, Cuba en 1971.

“Gente del barco, así es como muchos inmigrantes son considerados. Fui uno de ellos, un refugiado. Entiendo que darle la bienvenida a desconocidos puede ser peligroso. A lo largo de la historia, muchos países han enviado a Estados Unidos a sus mejores y peores ciudadanos. Las pandillas irlandesas y la mafia italiana, entre otros muchos grupos criminales, florecieron en Estados Unidos poco después de su llegada. Siempre hemos vivido con los peligros de aceptar a los extranjeros y siempre hemos lidiado con ellos, sabiendo que esos son los riesgos que un país debe asumir si pretende ser un modelo para todo el mundo. Este país parece asustado de tomar riesgos con los extranjeros, de apostar a la posibilidad de que el próximo barco lleno de extraños también puede estar lleno de grandeza”.

Continue reading the main story Foto “A Warm Welcome" (“Una cálida bienvenida”) de Art Spiegelman, 2015 Credit Fotografía por Phil Penman; obra cortesía del artista Art Spiegelman

Nacido en Estocolmo, Suecia en 1948.

“La primera vez que vi la Estatua de la Libertad, en octubre de 1950, estaba sentado sobre los hombros de mi padre. Mis padres, sobrevivientes de los campos de la muerte de Hitler, habían recibido visas de inmigración a Estados Unidos, y todos los pasajeros se encontraban amontonados en la cubierta de proa del Gripsholm mientras nos acercábamos al puerto. No tenía ni 3 años cuando mi padre, emocionado, señaló a la enorme dama de pie sobre el agua que nos daba la bienvenida a Nueva York. Como era de esperarse, estaba sorprendido, hasta que nos acercamos y fue decepcionante ver que ella era ‘solo’ una estatua.

Recuerdo que mi madre me recitó el soneto de Emma Lazarus inscrito en la base de la estatua como si fuera la liturgia: ‘Dadme a vuestros rendidos, a vuestros pobres, vuestras masas hacinadas anhelando respirar en libertad/ El desamparado desecho de vuestras rebosantes playas/ Enviadme a estos, los desamparados, sacudidos por las tempestades a mí’.

ICE ha reducido a cenizas los sueños de muchos de los que fueron sacudidos por las tempestades.

En las décadas que siguieron tuve que aprender que, con frecuencia, los sentimientos de Emma Lazarus han sido traicionados con políticas migratorias inflexibles. ICE ha reducido a cenizas los sueños de muchos de los que fueron sacudidos por las tempestades y en estos días traiciona esa inscripción con una crueldad que mis padres habrían esperado dejar atrás”.

Continue reading the main story Foto De la serie "Fábrica de ladrillos” de Adrián Villar Rojas, 2016 Credit Fotografía por Panos Kokkinias; obra cortesía del artista Adrián Villar Rojas

Nacido en Rosario, Argentina, en 1980.

“El hornero es una especie de ave argentina y un emblema nacional. Su habilidad extraordinaria es construir nidos de barro de gruesas y robustas paredes, cuya forma se asemeja a los hornos de barro que fueron vitales para la subsistencia rural en varios países de Suramérica hasta el siglo XX. El hornero se considera una especie sinantrópica: un ser no humano que vive en biomas antropogénicos y se beneficia de ellos. El tiempo de construcción puede durar apenas siete días o extenderse incluso algunos meses. Otras entidades vivas complejas como los ratones y las serpientes reciclan los nidos abandonados.

Desde 2013, en un esfuerzo por comenzar un diálogo global entre este constructor vernáculo y la fauna, flora y arquitectura extranjera, he venido coleccionando nidos abandonados de hornero en Rosario, mi ciudad natal en Argentina, y reinstalándolos en distintos rincones del planeta bajo la misma lógica sinantrópica que aplica esta ave. Árboles, fachadas, postes y varios rincones escondidos de ciudades como La Habana, Sharjah, Estocolmo, Nueva York, Atenas, Riga y Anyang se convirtieron en los cimientos extranjeros de las originales casas de adobe de las aves.

Como sucede con muchos otros fenómenos migratorios vinculados con entidades vivas complejas, este proyecto tiene el propósito de no tener fin”.

Continue reading the main story Foto “The Virgin and Child Enthroned with Four Angels, Quinten Massys” (“La Virgen y el niño en el trono, con cuatro ángeles”) de Chan-Hyo Bae, 2018 Credit Fotografía cortesía de la artista; obra cortesía de Chan-Hyo Bae/Purdy Hicks Gallery, Londres Chan-Hyo Bae

Nacido en Busan, Corea del Sur, en 1975.

“Cuando estaba en Corea del Sur, admiraba la cultura occidental. Sin embargo, tras llegar a Inglaterra, comencé a darme cuenta de que la cultura occidental no era necesariamente superior a la cultura oriental y esto me hizo confundir mi identidad. Llegué a sentir que los hombres asiáticos no eran sexualmente atractivos para las mujeres occidentales, que existen ciertos estereotipos y que el Oriente se percibe como femenino. Es por eso por lo que decidí encarnar figuras religiosas occidentales y nobles inglesas en mis fotografías.

Esta nueva obra es parte de la serie Jumping Into (Colándome), en la que me coloco dentro de pinturas occidentales famosas que forman parte de la Galería Nacional de Londres. Aquí aparezco en The Virgin and Child Enthroned, with Four Angels (La Virgen y el niño en el trono, con cuatro ángeles) de Quentin Massys. En estas obras, trato de ser británica, al igual que los niños que fingen ser sus madres poniéndose su ropa y maquillándose con sus cosméticos. Me interesa el lenguaje infantil, cómo tratan de expresar su propia existencia posando como otra persona. Convertirme en una dama británica, que podría parecer cohibida, es mi lenguaje”.

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El mundo Mundial 12: Felicidades

Sáb, 06/23/2018 - 20:21
Continue reading the main story Foto El delantero mexicano Javier Hernández celebra al final del partido contra Corea del Sur en la que anotó el segundo gol del 2 a 1. Credit Martin Meissner/Associated Press

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La columna El mundo Mundial de Martín Caparrós en The New York Times en Español comentará día tras día lo que suceda en Rusia 2018.

BARCELONA — Muchas felicidades. Ayer hablábamos de la felicidad en sus versiones brasileña y tica; hoy los que están felices son los mexicanos. Es raro imaginar la felicidad en modelo mexica: el lugar común propone gritos, tragos, gestos estentóreos; es fácil pensarle agitación, bastante fuerza, un júbilo de machos demasiado masculino; me gustaría suponerle otras maneras.

Hoy los mexicanos están felices porque todo fue banal, nada distinto a lo esperado; el domingo pasado lo estaban por todo lo contrario. Son maneras distintas de la felicidad: aquella, sacudida, que nos ofrece la sorpresa; esta, más serena, que viene de la confirmación de lo supuesto.

Lo del domingo pasado, queda dicho y redicho, fue una hazaña; hoy, lo normal apenas. Es una hazaña que México resista y termine ganándole a Alemania; es normal que le gane, sin tanto esfuerzo, a una Corea. Es normal, también que —casi— se clasifique para los octavos de final de una Copa del Mundo: lleva seis haciéndolo sin falta. Lleva seis, también, cayendo en los octavos; allí es donde este equipo, que despierta ilusiones, debería conseguir lo extraordinario. Llegar a lo anormal: producir esa felicidad desbocada que solo las sorpresas.

Hablamos de sorpresa: hay un fantasma que recorre Rusia. Lo vemos aparecer en ese gesto extraño, las dos manos con índices en punta dibujando en el aire un cuadrado. El mundo se ha enriquecido con un gesto nuevo.

El gesto quiere decir televisor y significa, en realidad, Video Assistant Referee; el VAR debe ser la técnica que más rápido consiguió un gesto propio, una mueca de última esperanza, por favor, mireló, debe haber otra chance. Y es que el lenguaje de los muchachos dentro de una cancha es puro gesto: con esos movimientos —VAR si es cuadrado, pelota si es redondo, denuncia del contrario si el cuerpo se derrumba y rueda— los futbolistas se comunican con los espectadores, les dicen lo que quieren que escuchen. Porque, en general, intentan que no escuchen lo que quieren: cuando hablan, cuando se dicen algo, se tapan la boca con la mano.

Las palabras en una cancha son extrañas: no están ahí, no pertenecen. México, esta tarde, por ejemplo, peleaba temeroso contra puto. Hace unos años, ciertas hinchadas argentinas descubrieron que si cantaban cantitos xenófobos, el árbitro, por orden del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo, paraba el partido. Encantados con su nuevo poder, se dedicaban a pararlo cada vez que su equipo estaba en problemas o simplemente se aburrían. No se cómo se resolvió aquel entuerto, pero parece que ahora la FIFA cayó en la misma trampa: darles a los de afuera el poder de arruinar el esfuerzo de los que están adentro.

Ahora podrían hacerlo los hinchas mexicanos —aunque con ese matiz de autocastigo que, también, cierto lugar común asocia a su cultura—: si lo dicen, la FIFA los amenaza con sacarle puntos a su equipo.

Es, de algún modo, un signo de los tiempos: hay escándalo porque los mexicanos gritan puto cuando el arquero contrario saca la pelota, pero en cambio la televisión nos muestra con orgullo y cada vez más detalle el momento en que los jugadores, estrellas sin palabras, gritan por ejemplo que “a las armas ciudadanos” o que “al grito de guerra, el acero aprestad”.

Los himnos nacionales son los únicos momentos en que ellos nos hablan: lo que nos dicen entonces son palabras muy fuera de lugar cuyo sentido no escuchamos, conjuros rituales, viejas memorias de la infancia. También así, con esos himnos, el fútbol nos lleva de vuelta al patio de la escuela. A esa felicidad que traen las cosas simples, las primeras ficciones: la patria por supuesto, nosotros contra ellos, ganamos o perdemos, sabemos exactamente qué queremos. Esa forma de la felicidad tan difícil de encontrar en una vida.

Continue reading the main story Foto Toni Kroos, jugador de Alemania, celebra su gol contra Suecia, que le dio la victoria a la escuadra germánica en Sochi. Credit Frank Augstein/Associated Press

Aunque los más curtidos, últimamente, no parecen conformarse con esa. Ahora practican una forma más ardua, más sofisticada, que consiste en llegar al borde del abismo y adelantar el pie: alpinismo de grieta, inmersión sin reparo. Parece que cuando se ha ganado casi todo, la felicidad consiste en llegar a punto de perderlo —y no perderlo—. Brasil ayer, hoy Alemania; quién sabe, el martes, la Argentina.

Felicidad, para ellos, es ganar a la ruleta rusa.

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La represión lingüística del español en Estados Unidos

Sáb, 06/23/2018 - 13:00
Continue reading the main story Foto El estudiante Magdiel González, durante una protesta a finales de 2017 en la escuela Arturo Toscanini, en el Bronx de Nueva York, sostiene el cartel azul en español en el que advierte que habla español, aunque no sus maestros. Credit Joshua Bright para The New York Times

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CAMBRIDGE, Massachusetts — “Speak English. This is America”. Estas son las palabras con las que un abogado de Manhattan reclamó al dueño de un restaurante para que sus empleados hablaran en inglés, y no en español. Son palabras que condensan una idea arraigada en buena parte de los estadounidenses y que justificó las sospechas de un agente fronterizo, en Montana, para detener a dos mujeres que hablaban en español.

Es la misma idea que llevó a una maestra en Nueva Jersey a decirles a sus estudiantes, que hablaban español, que en Estados Unidos se luchaba por defender el derecho de hablar americano, porque nada hay más natural que darle a una lengua el nombre del país en que se habla.

Las actitudes intolerantes son contagiosas y estos sucesos —irreflexivos y hasta violentos— reflejan que estamos viviendo una escalada de racismo, quizás provocada por el discurso del presidente Donald Trump. En lo que se refiere al español, las ideas e intenciones de Trump quedaron claras desde el inicio de su mandato: con el falso pretexto de su reorganización estructural, se suprimió la versión en español de la página web de la Casa Blanca. Es inevitable ver la alineación de Trump con el movimiento de English Only, que busca el uso excluyente y exclusivo del inglés en Estados Unidos.

Pero la idea del inglés como única lengua de Estados Unidos —y las discriminaciones subsecuentes— no iniciaron con el ascenso de Trump y su atrabiliaria política cultural. Los californios ya las sufrieron hace siglo y medio, cuando la fiebre del oro llevó hacia el Oeste a miles de anglohablantes que utilizaron el idioma como fundamento para reclamar derechos sobre una tierra que no era suya. Y las sufrieron los novomexicanos y texanos a los que hace un siglo se humillaba por hablar mal.

Uno de los casos de represión del español más delirantes en la historia de Estados Unidos fue el promovido desde la escuela Blackwell, en el sur de Texas, a principios del siglo pasado. Los alumnos del instituto habitaban un territorio tradicionalmente hispanohablante, pero el gobierno local quiso que abandonaran totalmente su idioma materno, el español, en beneficio del inglés. Como parte de una estrategia represora, los alumnos se vieron obligados a escribir “We will not speak Spanish” en un papel que debía depositarse en una caja con forma de ataúd. Una vez lleno, se organizó un funeral para “Mr. Spanish” y se ofició un entierro en presencia de toda la escuela.

La historia universal ofrece un amplio muestrario de premeditada represión social sobre determinadas lenguas, de manipulación de su estatus, de prohibición de su uso. Las formas de represión lingüística son muy variadas en sutileza y abarcan desde la coerción cotidiana en las familias o los barrios, hasta la prohibición de enseñar en la escuela alguna lengua.

Continue reading the main story Foto Antes de una reunión con su gabinete en la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos Donald Trump habló con la prensa sobre sus políticas migratorias el 21 de junio. Credit Jim Lo Scalzo/Epa-Efe, vía Rex, vía Shutterstock

Puede hablarse de represión lingüística cuando se ordena quemar libros en un idioma, como hicieron las fuerzas soviéticas con obras escritas en estonio en la Universidad Tartu de Estonia en los años cuarenta; cuando se obliga a los niños a cargar piedras por hablar la lengua de su familia, como ocurrió en el País Vasco español durante el franquismo; cuando a los alumnos que no hacen un uso adecuado u oportuno de la lengua debida se les prohíbe ir al baño o se les pega con una regla, como ocurría en Las Cruces, Nuevo México en los años setenta.

Esto ocurre acaso por una idea que se desarrolló durante el romanticismo nacionalista del siglo XIX que iguala lengua y nación. Si en el mundo existen unas seis mil lenguas y unos doscientos países, basta un simple cálculo para entender la ubicuidad del bilingüismo. Por ello, la búsqueda de una correspondencia absoluta entre una nación con una sola lengua solo ha traído tribulaciones a la humanidad: no hay nada más natural en los pueblos del mundo que la coexistencia de lenguas.

Michael J. Sandel, premio princesa de asturias de ciencias sociales de este año, ha reflexionado sobre cómo los derechos individuales no pueden sacrificarse en nombre del bien común. El Estado no debería imponer un modo de vida preferible, sino dejar que los ciudadanos elijan sus valores y fines, sin perjuicio de la libertad de los demás. Y uno de los derechos individuales más arraigados es usar la lengua propia en la comunicación personal. Así lo demuestran los 50 millones de hispanohablantes en Estados Unidos.

Por su parte, el filósofo coreano Byung-Chul Han propone una imagen que bien puede aplicarse a la actual represión del español en ciertos sectores de Estados Unidos: la expulsión de lo distinto. Nuestras sociedades están exhibiendo una veneración tan intensa a lo igual que las lleva a considerar su plenitud solo en lo idéntico: cuando las conductas están unificadas, las ideas se parecen y las lenguas se asemejan. En caso contrario solo cabe una salida: la expulsión. De ahí que muchos de los estadounidenses que exigen el uso público y privado del inglés están reivindicando mucho más que la lengua de un país: están demandando el uso de “la lengua del mundo”, la lengua, por tanto, en la que “todos” deberíamos igualarnos, especialmente los inmigrantes, los otros, los distintos. Aunque se podría observar que los distintos en Estados Unidos tienen la segunda lengua materna más hablada del mundo por número de hablantes, después del mandarín.

No importa la rica y longeva historia hispana de Estados Unidos (en 2016, los hispanos eran el 18 por ciento de la población estadounidense); no importa ser distinto en un país fundado por distintos. En los Estados Unidos de Donald Trump la única consecuencia de la discordancia parece ser la expulsión. Pero el hecho es que la diversidad, especialmente la lingüística, es un factor de identidad que no obliga a la renuncia de proyectos comunes. Por eso la diversidad se tiene que defender en América, en el continente entero.

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México llegó al Mundial con una victoria para la ortografía (y para una editora del Times)

Sáb, 06/23/2018 - 11:01
Continue reading the main story Foto Paulina Chavira, una de las editoras en The New York Times en Español, con una camiseta de la Selección Mexicana de Futbol que un periodista mexicano le obsequió para celebrar el impacto que tuvo en que los nombres en las camisetas del Tri tengan tildes. Credit Héctor Aguilera

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Times Insider ofrece información detrás de escena sobre cómo se trabajan las noticias, las crónicas y la opinión en The New York Times.

No hay manera de saber si la Selección Mexicana de Fútbol cometerá errores en la cancha al jugar en el Mundial de Futbol después de la eufórica victoria del Tri ante Alemania, pero el equipo remedió un error incluso antes de jugar su primer partido. Las playeras de la selección, por fin, son ortográficamente correctas.

Continue reading the main story Foto Paulina Chavira, tuitera destacada y reina de la ortografía en Ciudad de México Credit Héctor Aguilera

Y el equipo confirmó que lo son gracias al trabajo de Paulina Chavira, una de las editoras de The New York Times en Español, que tiene su sede en Ciudad de México. El año pasado, Chavira notó por primera vez que las playeras de los jugadores no tenían acento.

Hernandez no era Hernández, como debe ser, y Chavira hizo escuchar su descontento a través de su cuenta de Twitter, que se ha convertido en un espacio de discusión sobre el español y su ortografía. Entonces, se dio cuenta de que la omisión de los acentos en las mayúsculas que aparecen en la espalda de las camisetas tenía su origen en la época en que se usaban las máquinas de escribir para registros oficiales, ya que no era posible poner tildes en las mayúsculas. Sin embargo, eso le pareció muy anacrónico, pues ahora se puede acentuar las mayúsculas con cualquier programa de procesamiento de textos.

Continue reading the main story Foto Javier Hernández con la camiseta que la selección mexicana usó durante la Copa Confederaciones en Sochi, Rusia, el 29 de junio de 2017 Credit Dean Mouhtaropoulos/Getty Images
Continue reading the main story Foto El mexicano Javier Hernández en el primer partido del Tri ante Alemania en la Copa del Mundo el 17 de junio en Moscú Credit Alejandra Suárez

Pero algunas semanas antes del inicio del Mundial, cuando México jugaba un partido amistoso en la fase de participación previa a Rusia, Chavira notó que algo había cambiado: las playeras ahora tenían acento. El jefe de Prensa de la selección confirmó que el trabajo y los señalamientos de Paulina habían impulsado la corrección en los apellidos de los jugadores.

“Lo empujamos desde que nos hiciste ver que lo que veíamos como menor, era un gran gran error”, dijo Israel Márquez, jefe de Prensa de la Federación Mexicana de Fútbol.

Le pedimos a Chavira que nos contara sobre la discusión por las tildes y cómo fue que se convirtió en una conocida y respetada cuidadora de la lengua.

En Twitter dijiste: “Lloro de la emoción y la felicidad” por la inclusión de acentos en las playeras de la selección nacional de fútbol de México. Yo también lloro cada vez que pongo las tildes correctas, pero ¿por qué era tan importante para ti y qué papel jugaste para conseguirlas en las camisetas?

Soy una obsesiva de la ortografía, una apasionada del español y su riqueza. Por otro lado, me parece que el futbol es uno de los deportes más importantes en México: el que tiene más seguidores y el que más se ve. Que los nombres de los jugadores de la Selección Nacional estén escritos correctamente es una forma de invitar a la gente a cuidar nuestro idioma y a exponer la importancia de escribir bien. Para muchas personas una tilde puede parecer nimia, pero su presencia o ausencia cambia la forma en que pronunciamos las palabras y, a veces, el significado que tienen.

El jefe de Prensa de la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) me dijo que la ausencia de tildes se debía a que los pasaportes de los jugadores no tienen acentos y así los registraron. Ese error se trasladó a las camisetas. Platicamos sobre la razón por la que no escriben las tildes en los documentos oficiales y el error que representa. Publicamos este artículo, que fue muy leído el año pasado en The New York Times en Español. El 28 de mayo, en el partido entre México y Gales podía leerse “GUTIÉRREZ”, “ALANÍS”, “ÁLVAREZ” en las camisetas. Me emocioné de inmediato: mi trabajo había contribuido a que más personas abandonen esa creencia obsoleta de que las mayúsculas no se tildan.

Continue reading the main story Foto Raúl Jiménez entra a la cancha, con su tilde bien puesta, en lugar de Hirving Lozano, quien anotó el gol contra Alemania el 17 de junio. Credit Christian Hartmann/Reuters

Con los acentos en las playeras, ¿México tiene más posibilidades de ganar en la Copa del Mundo?

Me gustaría creer que tuvieron algo que ver —aunque sea un poco— en el triunfo sobre Alemania: todo está bien hecho ahora. Tal vez México no tenga más oportunidades de ganar en lo deportivo por los acentos, pero sí tendría ventaja en un mundial de ortografía: las selecciones de Panamá, Perú, Costa Rica y Colombia no usan tildes en sus camisetas. Lo único que cambiará en Rusia es que los mexicanos que apoyan a la selección verán que las reglas de ortografía en español se respetan también en el futbol.

En Twitter y en los mensajes de texto mucha gente no usa los acentos. ¿Van a desaparecer algún día (los acentos, claro)?

Me gustaría creer que no, pero hay una tendencia a simplificar las reglas de ortografía. Sí hay palabras en español que necesitan de la tilde para que podamos identificar su función en la oración, por ejemplo: “sí” y “si”. El primero es una afirmación y el segundo un condicional. La tilde es un signo ortográfico que me gusta mucho, pero quién sabe, en unos años —espero que no me toque verlo— quizá sí desaparezca.

¿En qué momento convertiste tu cuenta de Twitter en un espacio para discutir e intercambiar información sobre ortografía y uso del español?

En julio de 2013, cuando el secretario de Educación Pública en México reconoció que los libros de texto que todos los niños reciben gratuitamente en las escuelas tenían 117 errores. Esa noticia me indignó: esos errores eran una representación más de la falta de cuidado en la educación. Mi indignación creció más cuando los medios de comunicación, al reportar sobre los 117 errores, también se equivocaban. Observé que muchas personas no dedican más tiempo que el de la educación básica (de los 6 a los 12 años de edad) a aprender español; entre esas personas, muchas son periodistas.

Quienes trabajamos en los medios de comunicación tenemos un compromiso con el idioma: es nuestra principal herramienta para transmitir la información; aun así, muchas veces no actualizamos nuestros conocimientos al respecto. En 2013 trabajaba como correctora de textos para una de las casas editoriales hispanas más importantes y debía saber las reglas de ortografía, así que tenía ese conocimiento a la mano. Comencé a corregir los tuits de los medios de comunicación e incluía la etiqueta #117errores; así empezó todo.

En inglés hay debates apasionados sobre temas como la coma de Oxford. ¿Qué mantiene a los gramáticos españoles despiertos toda la noche?

Uy, en español hay muchos debates: es tan rico y variado como los países y regiones que lo hablan. Hay veintitrés academias y los hispanohablantes tienen una relación de amor-odio con ellas: hay quienes dicen que son muy restrictivas; otros piensan que son muy laxas y aceptan todo.

Otro debate que levanta pasiones es que en 2010, la Asociación de Academias de la Lengua Española (Asale, el organismo que agrupa a esas veintitrés academias) recomendó dejar poner la tilde al adverbio “solo”: hay quienes se rehúsan; hay quienes ya dejamos de acentuarlo.

¿Cuál fue el punto de inflexión en tu vida que te hizo amante del lenguaje y cómo se usa?

Siempre me gustó, desde que era niña: recuerdo que disfrutaba analizar gramaticalmente oraciones y que participé en un concurso de ortografía. Pero entonces esta pasión no era tan evidente. Cuando empecé con #117errores encontré mi vocación; supe que era a lo que quería dedicarme.

Deberías escribir un libro sobre ortografía española.

Estoy trabajando en la guía de estilo para The New York Times en Español; ese es un gran reto.

¿Qué tan difícil es para The New York Times en Español escribir en un español neutral y aceptable para una amplia audiencia de hispanohablantes?… ¿Y ese español en el título no debería ser con una “e” minúscula?

Ha sido un gran aprendizaje. Cuando empezamos en enero de 2016, el encargo era usar un español que todos entendiéramos. En la redacción ha habido periodistas venezolanos, colombianos, mexicanos, españoles y argentinos (uno de ellos es mitad peruano por adopción). Al trabajar juntos, fue muy revelador que intentábamos encontrar un español artificial, que nos parecía ajeno, cuando en realidad estábamos negando la riqueza que tiene nuestro idioma: todas las variantes son encantadoras y suman a nuestra concepción del mundo. Así que no buscamos tener un “español neutro”, sino agregar valor y significado a las variantes de los países hispanohablantes que más nos leen, siempre cuidando que el español que usamos se entienda. En la redacción somos más mexicanos, así que supongo que predomina nuestra voz, pero intentamos ser plurales.

Sobre tu pregunta de la e, The New York Times en Español se escribe con inicial mayúscula porque es parte del nombre de la publicación; pero si hablamos de español, la lengua, sí se escribe con minúscula.

Categorías: Noticias

Una orden ejecutiva innecesaria

Sáb, 06/23/2018 - 11:00
Continue reading the main story Foto Credit Patrick Chappatte

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El presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que pondrá fin a la separación de familias en la frontera entre México y Estados Unidos, al detener a padres e hijos juntos. No está claro si o cuándo los menores que ya han sido separados de sus familias se reunirán con ellos de nuevo.

Categorías: Noticias

Un hombre tacleó a un ladrón y una foto inmortaliza la captura

Sáb, 06/23/2018 - 10:00
Continue reading the main story Foto Un transeúnte atrapa a un sospechoso de robo en una calle comercial concurrida en Mánchester, Inglaterra. Credit Allan Bentley/Cavendish Press

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LONDRES — Fue como una escena salida de una película de acción.

El 20 de junio, un hombre en el concurrido distrito comercial de Mánchester, Inglaterra, persiguió a un sospechoso de robo y lo derribó abalanzándose sobre él.

Hizo lo que muchas personas sueñan con hacer en esa situación, pero que quizá jamás harían, aunque lleguen a encontrarse en la misma circunstancia. El hombre, que no fue identificado por la policía, fue elogiado en los medios noticiosos locales por lo que algunos describieron como una intervención heroica.

Allan Bentley, un fotógrafo de Cavendish Press, una agencia fotográfica británica, estaba ahí por casualidad y capturó el momento dramático, que pronto apareció en los sitios web de las principales publicaciones del Reino Unido.

Todo comenzó cuando una mujer no identificada sacó 170 libras, cerca de 225 dólares, de un cajero automático cerca de una tienda de abarrotes y alguien se los arrebató de la mano, señalaron las notas periodísticas.

Bentley dijo en un correo electrónico que estaba paseando por ahí cuando se desató la conmoción.

“Un hombre estaba corriendo a toda velocidad mientras otros corrían tras él gritando: ‘Detengan al ladrón’”, dijo, y agregó: “El hombre puso mucha resistencia, pero no pudo con todos los que fueron tras él”.

El hombre fue retenido durante unos minutos después del arresto ciudadano antes de que la policía llegara y lo pusiera bajo su custodia. Según Bentley, le devolvieron el dinero a la víctima.

Continue reading the main story Foto Otros transeúntes retienen a un hombre sospechoso de robarle dinero a una mujer en Mánchester, Inglaterra, el 20 de junio. Credit Allan Bentley/Cavendish Press

La policía de Gran Mánchester confirmó más tarde que un hombre de 43 años había sido arrestado. El jueves, la policía lo identificó como Shazad Rahman y dijo que lo habían acusado de robo.

En el Reino Unido, a diferencia de Estados Unidos, es poco común ver armas de fuego e incluso a policías armados en las calles. El hombre que derribó al ladrón solo usó su agilidad y fuerza para realizar la hazaña.

Categorías: Noticias

La conexión futbolística entre México y Corea del Sur

Sáb, 06/23/2018 - 00:15
Continue reading the main story Foto Héctor Herrera, Juan Carlos Osorio y Miguel Layún después del triunfo de México contra Alemania, el 17 de junio Credit Kirill Kudryavtsev/Agence France-Presse — Getty Images

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ROSTOV DEL DON, Rusia — Después de meses de intercambiar mensajes y de estar cerca de reunirse sin concretarlo, a principios de marzo Juan Carlos Osorio por fin tuvo la oportunidad de sentarse con Guss Hiddink para hacerle unas preguntas.

Los dos estaban en una cafetería en Eindhoven, Países Bajos, y Osorio —inmerso en los preparativos mundialistas de México— necesitaba saber: ¿cómo es que Hiddink, director técnico veterano que participó en mundiales con tres distintas selecciones, guio a Corea del Sur a la sorpresiva semifinal en el torneo de 2002?

Dieciséis años después, los recuerdos de esa selección surcoreana de 2002 y sus logros han forjado un vínculo espiritual entre dos equipos separados por 10.500 kilómetros, que ahora están por enfrentarse en un partido clave de la fase de grupos.

La selección surcoreana actual tiene conexiones obvias con la de 2002: desde entonces cada equipo que llega al Mundial ha intentado alcanzar ese hito, recrear aquel sentimiento excitante de triunfo, pero han fracasado.

Los mexicanos, de manera inesperada, han explotado esa misma nostalgia. Hay algo sobre ese equipo surcoreano que atrajo a Osorio, y en los últimos meses lo ha usado como ejemplo a seguir para la selección que ahora lidera. Ha sacado a relucir a los surcoreanos de 2002 en entrevistas y a puerta cerrada en sesiones de entrenamiento; les dice a sus jugadores que pueden hacer lo mismo que ese equipo y pueden sorprender igual que lo hicieron los asiáticos.

“Hablamos por unas dos horas”, dijo Hiddink, quien recibió la ciudadanía surcoreana honoraria y vuelos gratuitos para el resto de su vida en la aerolínea nacional gracias a su liderazgo del equipo en la única Copa en la que fue director técnico de la selección. De Osorio, dijo: “Me dejó muy buena impresión. Estaba muy tranquilo y tomó en consideración varias cosas”.

Hiddink recuerda que le dijo a Osorio que la clave para el verano glorioso de Corea del Sur fue “el atletismo y la frescura”: evitar los desplomes físicos y mentales que padecen los equipos durante el duro torneo. En el 2002 los surcoreanos, después de no ganar un partido en cinco copas previas, consiguieron dos triunfos y un empate en la fase de grupos antes de deshacerse de dos titanes futbolísticos, Italia y España, en octavos y cuartos. Quizá no tenían el mismo nivel técnico pero lograron vencerlos en el sudoroso verano surasiático.

Continue reading the main story Foto El neerlandés Guus Hiddink dirigió a Corea del Sur hasta semifinales en la Copa de 2002. Credit Associated Press

Esta vez se espera que la temperatura en Rostov del Don alcance los 35 grados Celsius.

México ha logrado pasar de la fase de grupos en seis copas consecutivas, pero no han relucido por su aguante: cada una de esas veces perdió en el siguiente partido, en octavos. Por eso, Osorio llevó a cabo un plan similar al de Hiddink.

El invierno pasado implementó una plataforma en línea para estar en contacto con sus jugadores y promover el rendimiento físico y mental mucho antes de que empezara el Mundial (algo que no les gustó mucho a los clubes a los que pertenecen varios de los seleccionados).

“Sabíamos que si queríamos tener una oportunidad teníamos que pegarnos como abejas a la miel con los equipos suramericanos y europeos”, le dijo Hiddink a Osorio. “Necesitábamos estar muy en forma”.

Son Heung-min, un delantero estrella este verano, tenía 9 años durante el torneo de 2002. En una entrevista antes del Mundial, habló sobre esa selección que lo inspiró. Dijo que recuerda haber tenido escalofríos al verlos.

Al ver a una nación representada por completo en un equipo deportivo entendió por primera vez el poder unificador que tienen los Mundiales. Esa selección de 2002 le sacó sonrisas a todo el país y Son dijo que quiere lograr eso algún día.

“Sabían cómo atacar, cómo defender, todos por igual. Eso los volvió un equipo duro de vencer, justo porque jugaban como equipo”.

Miguel Layún, seleccionado mexicano, sobre el equipo surcoreano de 2002

“En ese momento parecía que había doce personas en la cancha, porque todos corrían tanto y se ayudaban”, dijo Son. “Creo que eso es lo que necesitamos ahora, esa mentalidad y rendimiento físico”.

Osorio impulsa ese mismo mensaje —el sacrificio, el ir más allá de los límites— entre los jugadores mexicanos.

La manera como lo ve es: si los surcoreanos pudieron llegar a una semifinal mundialista con un equipo que no se había enfrentado a ese tipo de pruebas, ¿qué no podría lograr México con un grupo aparentemente más talentoso si hace el mismo compromiso con un juego explosivo y muy atlético?

“Dijo que sabían cómo sufrir”, dijo el mediocampista Miguel Layún sobre las enseñanzas de Osorio respecto a los surcoreanos. “Y eso los hacía un equipo difícil de enfrentar”.

“Sabían cómo atacar, cómo defender, todos por igual. Eso los volvió un equipo duro de vencer, justo porque jugaban como equipo”.

Cuando México jugó contra Alemania en la Copa Confederaciones del año pasado, tuvo control del balón y aun así perdió, 4-1. Ahora que se volvieron a enfrentar el domingo, en su primer partido grupal, México se enfocó en el contragolpe y las transiciones rápidas. Su defensa desubicaba a los alemanes —algo muy similar a lo que hicieron los surcoreanos hace dieciséis años— y en cuanto conseguía el balón inmediatamente corría hacia la portería teutona.

El resultado fue una victoria histórica.

Continue reading the main story Foto En 2002, el equipo mexicano perdió en octavos contra Estados Unidos. ¿Será distinto ahora con un Tri inspirado en la selección surcoreana de ese Mundial? Credit Tony Gutierrez/Associated Press

Hiddink, quien es analista de Fox Sports este verano, dijo que el que los mexicanos corrieran “35 o 45 o 55 metros” hacia el área alemana es una muestra de cómo son un equipo extremadamente atlético.

Corea del Sur, en tanto, batalló en su primer partido y perdió 1-0 contra Suecia. El Mundial de 2002 aparentemente volvió a toda una generación fanática del fútbol, pero la selección nacional, sobre todo en la última década, no ha tenido el mismo nivel.

“Los otros equipos tienen mejor calidad”, dijo Son, quien indicó que es un honor poder jugar por su país, pero es realista sobre lo que le falta a la selección. “México tiene mejores atributos que nosotros. Suecia tiene mejores atributos. Y claro que Alemania… pues qué decir. Entonces para tener el mismo nivel necesitamos ser como si hubiera doce en la cancha, necesitamos correr más, trabajar más. Y con eso tendremos una oportunidad”.

Son, quien metió veintiún goles para el Tottenham Hotspur en la Liga Premier inglesa la temporada pasada, es la excepción en medio del declive de la producción de talento futbolístico en el país asiático. Se mudó a Alemania cuando era adolescente y dice que los equipos juveniles y canteras de Corea del Sur se han enfocado demasiado en ganar y no tanto en desarrollar habilidades.

El éxito de Son también le ha permitido conocer a los jugadores de esa selección de 2002 que lo inspiró. Cena de vez en cuando con el exmediocampista del Manchester United Park Ji-sung, a quien llamó una “leyenda y un caballero”.

“Sigue siendo mi ídolo”, dijo Son sobre Park, quien metió un memorable gol contra Portugal en la fase de grupos de hace dieciséis años.

Pero con un Tri ansioso de reescribir su historia mundialista reciente y tener su propio momento inesperado, Son y los surcoreanos actuales no son los únicos que se han inspirado en la generación de Park.

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El mundo Mundial 11: La resaca, la cruda, el guayabo, la goma

Vie, 06/22/2018 - 15:57
Continue reading the main story Foto Ahmed Musa, delantero de la selección de Nigeria, celebra su segundo gol contra Islandia Credit Mark Ralston/Agence France-Presse — Getty Images

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La columna El mundo Mundial de Martín Caparrós en The New York Times en Español comentará día tras día lo que suceda en Rusia 2018.

Hoy es el día de la resaca —o si acaso guayabo, cruda, goma—: ayer la Argentina sufrió uno de los grandes cachetazos de su historia futbolera y todavía no nos levantamos. El castigo llega por sacudones, por oleadas: una pelea inesperada, un famoso que insulta, otro rumor de despedidas, la conciencia creciente del fracaso, la obligación de ver un partido impensado.

Sí, es verdad. Héteme aquí, escribiendo sobre Islandia-Nigeria. Islandia es un pequeño país de más de 334.000 habitantes hiperricos y tan civilizados escondido en las brumas del norte, cuya selección nunca jugó un Mundial. Nigeria, en cambio, es un gran país africano y petrolero de 190 millones de habitantes pobres y amenazados por Boko Haram que cada tanto llega a los octavos del torneo. Y yo soy más que nada argentino, de un país mediano sojero y endeudado de casi 45 millones de personas que nos creemos el non plus ultra del fútbol mundial. Y aquí estoy, mirando un partido que, hace unos días, habría desdeñado con la altivez que —dicen— nos caracteriza.

El partido es, como se debe, tosco, torpe: grandotes rubios contra grandotes negros y una bola en el medio que los sufre en silencio. Pero de su resultado depende la clasificación del artista antes conocido como “El Mejor del Mundo” y sus fans, tras mucho llanto y mucho grito, esta tarde nos dedicamos a las cuentas. El partido, como se debe, no ofrece mucho más que su posible resultado. Antes, tres horas antes, había habido emociones: Brasil y Costa Rica.

Continue reading the main story Foto Neymar, delantero de la selección brasileña, pide una falta durante el partido contra Costa Rica en San Petersburgo. Credit Giuseppe Cacace/Agence France-Presse — Getty Images

Los argentinos somos gente de prejuicios. Y uno de los más firmes consiste en creer que los brasileños son personas despreocupadas y felices. Pero tienen competidores serios. Cada vez que sale una de esas extrañas encuestas que miden las felicidades de los pueblos, en América Costa Rica gana fácil. Costa Rica es un país feliz, un país que proclama su felicidad, propagandiza su felicidad, rentabiliza incluso su felicidad pero en el fútbol su única opción es sufrir tanto: se atrinchera, resiste, espera que el sufrimiento extremo la haga feliz más tarde.

Y Brasil la tenía arrinconada. Al principio, había jugado poco, pero no como quien no puede jugar más; jugaba poco como quien sabe que puede y no tiene ganas de esforzarse. Así que en el segundo tiempo decidió que ya era hora de acabar con esa farsa y se lanzó adelante, y ahí chocó con Keylor Navas.

El señor Navas es un raro personaje: lleva cuatro temporadas de arquero titular del Real Madrid, ha ganado tres Champions seguidas y varias otras copas y de tanto en tanto salva a su equipo y de tanto en tanto se equivoca, y nunca tuvo el puesto asegurado. Todo el tiempo lo amenazan con comprar otro —más alto más bonito más Instagram— pero él reza y resiste. Y esta tarde, en el Mundial siguiente a ese Mundial que lo instaló en el mundo, volvió a ser, igual que aquella vez, el héroe. Brasil lo acribillaba, Keylor resistía: dramático, agónico, lo paraba todo.

Hasta que pareció que un penal lo destruía: Neymar, que está llevando el arte de caer a nuevas cumbres, se derrumbó en el área y el árbitro pitó. Pero alguien le dijo que lo revisara y —nuevos milagros de la técnica— lo revisó y cambió su fallo. El VAR en todo su esplendor, y los cataplines del señor Björn Kuipers, el árbitro holandés. No fue lo suficientemente audaz para ser consecuente y sancionar a Neymar por su arte escénico, pero al menos no le regaló el gol.

Continue reading the main story Foto Keylor Navas, el portero de Costa Rica, resistió los embates de Brasil. Hasta que la escuadra brasileña, en tiempo de compensación, anotó dos goles. Credit Georgi Licovski/Epa-Efe/Rex/Shutterstock

Así que Keylor siguió resistiendo y los ticos caminando sobre vidrios y brasas hacia la felicidad de empatarle a Brasil, de seguir en la lucha. El problema es que, en general, cuando todo se juega a diez metros de un arco, la pelota termina por meterse en ese arco. Y que el tiempo no se acaba antes de tiempo y el minuto 91 es tan malo como cualquier otro: fue entonces cuando Coutinho lo logró. Así que al fin Brasil ganó y va a pasar sin grandes aspavientos: con lo justo, como quien puede pero todavía no tiene tantas ganas. Como si fueran tan felices que no precisan esforzarse.

Y después llegó el gran partido de la tarde. Lo miré, lo sufrí y les voy a confesar algo espantoso: grité el gol. Sí, acabo de gritar un gol de Nigeria. Se puede caer más bajo, pero todavía no sé cómo. Aprendo, aprenderemos.

Nigeria gana: por primera vez en este campeonato, un resultado que los argentinos festejamos. Con sus contradicciones: queríamos que ganara, no queríamos que jugara demasiado —para no asustarnos—. Nos complació y, al mismo tiempo, puso a Islandia en su lugar: esa excusa de que era un buen equipo se va deshilachando. Nigeria tampoco lo es; al fin y al cabo la tarea de la selección argentina no es tan difícil o es la más difícil: el martes debe jugar contra sí misma. Si gana, si se gana, podrá seguir en este camino de miserias. Si se pierde o se empata, todo será como es ahora.

Mientras tanto, nadie sabe bien qué pasa en la concentración argentina: dicen que más que bronca hay silencios espesos, deprimidos, más que ganas de revancha voluntad de fuga, pero los rumores son exactamente eso. Y por eso nadie sabe tampoco qué jugadores, qué planteo, inventará el señor Sampaoli para tratar de ganar esa final que les permita llegar a los octavos de finales. Si algo no le ha faltado es inventiva; eso que otros, malignos, han llamado despiste o improvisación o inepcia extrema.

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Debía ser un estudio imparcial sobre el consumo de alcohol; querían titularlo “¡Salud!”

Vie, 06/22/2018 - 14:00
Continue reading the main story Foto Credit Benjamin Norman para The New York Times

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El director de la principal agencia de investigación sobre la salud detuvo sin dudarlo un estudio sobre los efectos del alcohol en la salud el 15 de junio, debido a que, afirma, un científico de Harvard y algunos de los miembros del personal de su agencia habían cruzado “tantos límites” para obtener financiamiento de la industria del alcohol que “la gente estaba francamente impactada”.

Una investigación interna de 165 páginas preparada para Francis Collins, director de los Institutos Nacionales de Salud (NIH), concluyó que Kenneth J. Mukamal, investigador principal de la prueba, estuvo en contacto cercano y frecuente con ejecutivos de empresas de licor y cerveza mientras planeaba el estudio.

En el documento se encuentran plasmados ejemplos perturbadores de la cercanía entre los científicos y sus mecenas de la industria. Mukamal estuvo dispuesto a disipar sus preocupaciones, responder a sus preguntas y sugerencias y asegurar el compromiso de la industria con el proyecto.

En una declaración emitida la semana pasada, Mukamal dijo que él y sus colegas “defienden con convicción y firmeza la integridad científica” del estudio.

No obstante, el reporte documentó conferencias telefónicas que Mukamal sostuvo con empresas de bebidas alcohólicas y memorandos extensos escritos en respuesta a sus preocupaciones, mucho antes de que los NIH anunciaran que patrocinarían el estudio.

Las empresas de cerveza y licor ofrecieron sus propias sugerencias para realizar el estudio. Carlsberg, la empresa danesa de cerveza, en determinado momento sugirió que los centros de estudio clínico se establecieran en Rusia, China y Dinamarca. (Un sitio de estudios se ubicaba en Copenhague, pero no en Rusia ni en China).

La estrategia de interacción con la industria fue efectiva. Cinco grandes empresas de cerveza y licor finalmente aceptaron pagar gran parte del costo de los 100 millones de dólares para el estudio aleatorio de diez años.

El estudio tenía como propósito probar la hipótesis de que una bebida al día es mejor para el corazón que no beber ninguna, entre otros beneficios del consumo moderado de alcohol. Sin embargo, el estudio se planeó de manera que no se registraran efectos nocivos, como un aumento en el padecimiento de cáncer o afecciones cardiacas asociadas con el alcohol, según halló la investigación.

Los científicos que crearon el estudio reconocieron ante un comité de examinadores en 2016 que el estudio estaba enfocado en los beneficios y “no se preocupaba por identificar efectos nocivos a la salud”.

“Claramente, la idea detrás del estudio era maximizar las probabilidades de mostrar un efecto positivo del alcohol”, dijo Collins la semana pasada, después de aceptar la recomendación de sus asesores de dar fin al estudio.

“Obviamente, a la industria de las bebidas alcohólicas le gustaría la publicación de un estudio como ese”.

El personal del instituto utilizó subterfugios dentro de la agencia federal.

Ellos negaron haber tenido charlas con la industria, según halló el informe, y retuvieron información pertinente del “Edificio 1”, donde se encuentra la oficina de Collins.

Cuando estaban organizando una reunión acerca del estudio, un miembro del personal envió un correo electrónico el 30 de junio de 2013 en el que advirtió que un funcionario de alto rango que asistiría a la junta “no sabía NADA de la posible fuente de financiamiento y quizá debamos hacer que siga desconociendo esa información por el momento”.

Durante todo ese tiempo, miembros de alto rango del personal en el instituto estuvieron conscientes de que era probable que la industria utilizara los hallazgos del estudio con fines publicitarios y promocionales.

“Una vez que los datos se publiquen y se hagan parte del dominio público”, señaló un plan de negocios redactado en junio de 2013, “la industria puede usar esa información para argumentar y afirmar lo que quiera”.

Incluso si el estudio no lograba encontrar beneficios de salud en el consumo moderado de alcohol, pero tampoco hallaba evidencia de efectos nocivos, los resultados seguirían siendo favorables para los fabricantes de bebidas. Los hallazgos se opondrían a un decreto de 2014 por parte de la Organización Mundial de la Salud acerca de que ningún nivel de consumo de alcohol es seguro debido a que aumenta el riesgo de padecer cáncer.

Continue reading the main story Foto Kenneth Mukamal Credit Kayana Szymczak para The New York Times

El alcohol, que se clasifica como cancerígeno, está vinculado a un ligero aumento en el riesgo de padecer cáncer de mama incluso si se bebe solo un trago al día. Una de las principales críticas del estudio sobre el alcohol desde el inicio fue que no era suficientemente extenso y no duraría el tiempo necesario para detectar un aumento en los casos de cáncer, que avanzan lentamente entre los bebedores.

Quizá las primeras señales de sesgo surgieron en correos enviados entre miembros del personal del Instituto Nacional de Abuso de Alcohol y Alcoholismo (NIAAA) mientras debatían qué nombre llevaría el estudio. Los científicos a menudo crean acrónimos que sirven de apodos para los estudios y son claves de títulos complicados y largos.

Un miembro del personal le dijo a otro el 13 de junio de 2013 que el nombre de este estudio clínico sería Cheers (salud), una abreviación de Cardiovascular Health Effects of Ethanol Research Study (estudio de investigación sobre los efectos cardiovasculares del etanol). “Y será un nuevo juego para beber”, agregó el funcionario. “Cada vez que lo escuchen, deberán brindar y tomar un trago”.

Abandonaron la idea más tarde y lo cambiaron por un acrónimo más sobrio: MACH, por Moderate Alcohol and Cardiovasular Health (consumo de alcohol moderado y salud cardiovascular).

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Mi novia es mi vecina de abajo

Vie, 06/22/2018 - 13:00
Continue reading the main story Foto Credit Brian Rea

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Estábamos buscando apartamentos dúplex en Los Ángeles y nuestro agente de bienes raíces nos había llevado a una pequeña propiedad: dos casas, una junto a la otra, en un mismo terreno.

“Es un arreglo muy de moda estos días”, dijo. “Vivir en una y rentar la otra”.

“Eso no es lo que queremos hacer”, dije.

“Está bien”, dijo, pero probablemente no nos entendió.

Mi novia y yo estábamos interesados en las dos casitas, aunque se las vendieron a otra pareja que tenía la intención de vivir en una y rentar la otra, como el agente inmobiliario había sugerido. Nosotros, por otra parte, teníamos la intención de vivir cada uno por nuestra cuenta en el mismo lugar. Era un plan que parecía incomodar a los demás.

“¿Es porque eres hija única?”, le preguntó a Sara una de sus amigas.

“Sí”, respondió ella, algo mucho más sencillo que explicar los verdaderos motivos.

Un mismo techo con dos hogares es un tipo de compromiso único.

En aquella época, vivíamos en extremos opuestos de San Francisco y el viaje entre una casa y otra estaba acabando con nuestro espíritu. Los escritores y los maestros todavía pueden costearse una vida en Los Ángeles, así que comenzamos a planear nuestra mudanza a esa ciudad.

“Tengo muchas ganas de vivir cerca de ti, pero no contigo”, decía Sara.

“Va a ser maravilloso cuando estemos en propiedades contiguas”, opinaba yo.

Mi madrastra, consciente de las tendencias, nos decía que seríamos “VSJ”, que quería decir “viviendo separados, pero juntos”, en referencia a las parejas que eligen vivir aparte —incluso más lejos—, sin dejar de comprometerse.

Sara estaba en desacuerdo. “Vamos a vivir juntos, pero separados”.

“Me parece que es lo mismo”, dijo mi madrastra.

“Es lo contrario”, respondí.

Yo estaba de acuerdo con Sara. Un mismo techo con dos hogares es un tipo de compromiso único.

Mis abuelos, quienes estuvieron juntos más de setenta años, decían que el amor significa ceder. Creo que mi abuelo decía eso porque estaba casado con la mujer menos dispuesta a ceder en la Tierra. Mi madre se casó dos veces y mi padre cuatro. Yo bromeaba diciendo que no venía de un hogar roto, sino de una tierra quemada.

Ya me había casado en una ocasión. Mi ex y yo estuvimos juntos durante dieciséis años, viviendo a la sombra de mis desastrosos modelos a seguir. Cuando me divorcié, me sentí como un fracaso por no haber evitado el destino que tuvieron mis padres. Deseaba que el amor estuviera menos relacionado con ceder.

Sara es más joven que yo; una instructora de pilates con un tatuaje de dragón que abarca toda su espalda. Todo comenzó como un romance veraniego pero era divertida, amable, intuitiva y tenía ambición. Me hacía sentir que podía ser la mejor versión de mí mismo con ella y supongo que a ella le pasaba igual.

No obstante, eso no quería decir que quisiéramos vivir juntos. Mi única preocupación, quizá un defecto de mi carácter, es la necesidad de autonomía, de tener mi propio espacio.

Sara es igual que yo. Le gustaba que la visitara y le gustaba cuando me iba. “Sobre todo”, dijo un día, “se trata de cómo dejas tu esponja en el lavabo. Sabes que hay un cesto, ¿verdad?”.

Sin importar cuántas veces me lo dijera, seguía dejando esa esponja en un charco. Si vivíamos en casas dúplex, ella tendría su esponja y su lavabo y yo los míos.

“Además”, decía, “soy mala para dormir con alguien más”. Sara duerme como una estrella de mar. Las camas separadas eran una necesidad y las casas separadas en torno a las camas, un lujo.

La autonomía tiene todo tipo de capas. Mi padre tiene todas sus obras de arte en su oficina por lo que define como “la policía del diseño de interiores”, cuando dice eso, mira a su esposa. A la mayoría de la gente le resulta extraña y al mismo tiempo familiar la idea de que el amor significa que, en realidad, no puedes tener lo que quieres.

Suelo perder cosas, con demasiada frecuencia. Cuando estaba casado, la peor montaña rusa emocional fue cuando quise tomar mis llaves y me di cuenta que no estaban; sabía que no las había movido de lugar, así que, ¿de quién era la culpa? Solo podía haber sido de mi esposa, pensaba, con un enojo tan pestilente como el azufre, para darme cuenta momentos después de que yo las había dejado en otro lado. Me avergonzaba haber odiado momentáneamente a la mujer con la que vivía por un motivo que no tenía nada que ver con ella.

Era una espada de doble filo: tal vez vivir solo haría que siempre fuera honesto o quizá mi enojo me seguiría a todas partes.

Con el tiempo, Sara y yo encontramos unas casas dúplex, pequeñas y de estilo español, con un enorme jardín exuberante; era una propiedad que necesitaba pocos cuidados. El ocupante anterior había dejado una montaña de cascajo. Contraté a una compañía de transporte y en su tercer viaje al segundo piso, uno de los tipos se dio cuenta que la mujer que vivía abajo era mi novia.

“¿Ustedes viven separados?”, preguntó.

“Sí”.

“¿Y son vecinos?”.

“Ajá”.

Chocó su mano con la mía. “Ya he estado casado”, dijo. “Esto está muy bien”.

No sabía cómo lidiar con su felicitación.

Mi pregunta es: ¿estamos haciendo esto porque nos amamos o porque nos tenemos miedo?

Leo biografías de autores porque busco no repetir sus errores. No me verán dispararle a una manzana en la cabeza de mi esposa. He observado que después del divorcio la gente tiene el hábito de encontrar un camino más fácil, muchos intentan seguir de una manera menos complicada, es como mantener la distancia para evitar el dolor.

Sara se crió con una madre soltera que, antes de morir joven, le dio un consejo bastante irreprochable: nunca dependas de un hombre.

Se dice que la gente tiene dos fuentes de motivación: el amor o el miedo. Así que mi pregunta es: ¿estamos haciendo esto porque nos amamos o porque nos tenemos miedo?

Hemos estado aquí casi cinco meses. Resulta que la mayor parte de lo que predijimos era cierto; nos encanta invitarnos mutuamente para luego despedirnos, mientras cada quien se marcha a su casa. No hay una “policía del diseño”, así que Sara decoró su espacio con afiches de Gustav Klimt e íconos religiosos y yo el mío con un estilo algo neurótico del arte de cómics.

Extrañamente, me las he arreglado para que mi esponja esté en su sitio ahora que la seguridad de nuestro amor ya no depende de dónde se encuentra.

La primera vez que bajé las escaleras para verla, mi mano estaba en el picaporte antes de preguntarme si debía tocar. Ella suele anunciarse en mi pórtico trasero antes de girar la perilla. No ha habido muchas otras negociaciones.

No obstante, hay una desventaja que no anticipamos. Mi gato comenzó a coquetear con una ardilla que chilla del otro lado de la mampara divisoria. Es indescriptiblemente adorable y quiero poder compartir este momento con Sara, pero no está aquí. Es una tontería y nada importante, pero me he preguntado qué momentos fortuitos nos hemos perdido por no experimentarlos juntos, esas cosas que forjan una relación de pareja.

Hace poco, celebré mi cumpleaños. Sara me regaló unas flores y una cena en Musso and Frank’s. Esa noche, nos quedamos afuera de su puerta y nos besamos para darnos las buenas noches. No voy a decir más, pero ahora nos besamos mejor que cuando nos conocimos, en parte porque cada ocasión es una pequeña despedida. Casi todas las noches, preferimos quedarnos en nuestra respectiva cama.

Subí las escaleras y traté de dormir, pero la preocupación me mantuvo despierto. ¿Este acuerdo es bueno o, sin darnos cuenta, es la ruina? ¿Sara y yo estábamos destinados a alejarnos?

Ningún problema del corazón se ha resuelto a las tres de la madrugada. La verdad era que me encantaba cómo vivíamos. Mis ansiedades tenían que ver con que dejáramos de vivir así. Sabía que mi decisión de estar donde estaba era por amor, no por miedo.

Pero cuando necesito consuelo, me hace falta el contacto con otra piel. Pensé en bajar las escaleras, lo cual habría implicado abrir el cerrojo de la puerta de Sara y que se asustara al despertarla.

Esto no lo habíamos planeado.

Era una cuestión de saber que estaba bien tener el deseo. ¿Alguno de nosotros puede confiar en que alguien no nos rechazará? Si viviéramos bajo el mismo techo, quizá pensaríamos: “Te apoyo, pero lo hago también porque, pues, aquí vivo”. ¿Aceptar depender de alguien es una prueba de amor más fuerte cuando no hay que hacerlo para mantener la paz?

Resultó que Sara y yo estábamos compartiendo experiencias esa noche, aunque por separado. En la mañana bajé sin hacer ruido y me enteré de que también había estado despierta por la noche. Ansiedades. También amaba esta vida y le preocupaba. Le gustaba tenerme cerca, pero a veces las noches eran difíciles. Se daba cuenta del extraño equilibro entre querer depender de alguien y sentirlo incierto.

“Podrías haber subido”, dije.

“¿En serio podía?”.

Me parecía evidente: ¿acaso no siempre es un placer que lo quieran a uno?

Nos sentamos en su sillón por un rato, bebiendo café. Nos tomamos de las manos y, tras unos minutos, me levanté para regresar a mi casa. En realidad, no quería irme pero estaba siendo cortés y no quería abusar demasiado de esta nueva intimidad.

Me miró, como haciendo un puchero. “¿Te vas tan pronto?”.

Me volví a sentar. Transcurrido un momento, recordé que tenía fotos en mi teléfono que quería mostrarle, del gato y la ardilla juntos, pero a cierta distancia, y coqueteando.

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Un programa mundial para detener las violaciones

Vie, 06/22/2018 - 12:00
Continue reading the main story Foto Everlyne Odhiambu, instructora en el municipio de Kibera en Nairobi, Kenia, enseña técnicas para escapar de los posibles atacantes. Credit Nadja Wohlleben

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Los altos índices de agresiones sexuales en los campus universitarios llaman mucho la atención… y con justa razón. Pero ¿sabes quiénes presentan índices más altos de violencia sexual y violación que las universitarias? Las mujeres en edad universitaria que no están en la universidad.

Por desgracia, esos ataques sexuales no reciben mucha atención. Una razón que explica esa situación es que mientras las universitarias son atacadas en una institución que se hace responsable de su seguridad, quienes no asisten a la universidad están dispersas. Además, muchas universitarias y sus familias suelen tener más recursos y poder que las mujeres que no continuaron con sus estudios.

Este problema es mundial. En todo el planeta, mientras más pobre eres más probabilidades tienes de ser violada. Según el estudio de National Crime Victimization, por ejemplo, las estadounidenses con un ingreso menor a 7500 dólares al año reportaron ser víctimas de agresión sexual doce veces más que quienes tenían un ingreso de 75.000 dólares anuales o más.

Hay muchos motivos. Sin importar el lugar, los pobres son más vulnerables a todo tipo de explotación y tienen menos probabilidades de que la ley se aplique en sus casos. El alcoholismo y la drogadicción, dos factores de riesgo para las violaciones, son más comunes. Las mujeres pobres por lo general dependen económicamente de los hombres. Es posible que vivan en un barrio donde, ante la ausencia de empleos y posesiones materiales, el estatus de un hombre dependa de su agresividad y rudeza. Quizá la cultura local trata a los hombres como superiores a las mujeres y les otorga derechos sexuales sobre ellas.

Según una encuesta nacional realizada por Kaiser Family Foundation y The Washington Post, una de cada cinco universitarias es agredida sexualmente (incluyendo toqueteos sexuales) en Estados Unidos.

Es aterrador. Pero existen situaciones peores: en algunos lugares como los barrios pobres de Nairobi, Kenia, anualmente una de cada cuatro adolescentes es violada. Y no obtendrán justicia ni terapia después de eso.

¿Qué pueden hacer esas mujeres para estar más seguras? Lo mismo que hacen las universitarias.

Flip the Script (Cambia la historia) es un curso de entrenamiento en empoderamiento de doce horas dirigido a las universitarias. Se puso en marcha por primera vez en tres universidades canadienses y ahora se está ampliando. Se ha demostrado que redujo las violaciones casi a la mitad y los intentos de violación en dos terceras partes.

Un curso muy similar, que también tiene una duración de doce horas, se realiza en los barrios pobres de Nairobi. Se ha visto una y otra vez que reduce el riesgo de violación significativamente; según un estudio, redujo las violaciones en un 63 por ciento.

Continue reading the main story Foto Flora Masista, de 64 años, grita "No" mientras practica una técnica de autodefensa. Credit Nadja Wohlleben

La violación es tan común en estos barrios que la mitad de las mujeres y niñas que tomaron el curso reportaron haber recurrido a lo que aprendieron para detener a un violador durante el año posterior a la capacitación. Una quinta parte de las asistentes usaron más de una vez las habilidades que aprendieron en el curso.

En 2006, Lee Paiva, una artista de San Francisco, estaba trabajando en Korogocho, un barrio pobre de Nairobi, en un programa de apoyo a familias que cuidaban niños huérfanos con VIH. Su intérprete comenzó a hablarle de las personas que se conseguían por la calle: “A esta chica la violaron a punta de cuchillo, este bebé es producto de una violación, esta niña es VIH positivo a causa de la violación de su padre, aquí murió una abuela luego de ser violada en grupo, el bebé de esta mujer fue violado…”.

Paiva estaba anonadada. Ella misma era una sobreviviente de agresión sexual y había tomado una clase de defensa personal y empoderamiento para mujeres. “Esa clase salvaría vidas aquí”, dijo. Pagó para poder llevar a sus profesores de artes marciales a Kenia con el fin de entrenar a la gente del lugar para que pudieran enseñar defensa personal.

Pero también quería hacer algo más grande. Fundó No Means No Worldwide (No es no en todo el mundo), que creó cursos para jovencitas y más tarde para hombres jóvenes. La organización keniana Ujamaa Africa imparte los cursos, para los que contrató a 81 instructores, en su mayoría en colegios ubicados en las zonas más pobres de Nairobi. Ahora también los imparten en Malaui, Sudán del Sur y Somalia, y en campamentos para refugiados. Una enorme ventaja es su bajo costo: la organización afirma que el costo de prevenir una violación es de 7,44 dólares.

Uganda y Estados Unidos son los próximos destinos de No Means No que también capacitará a seis instructores que viajarán por todo el mundo, capacitando a otros. La organización planea hacer lo mismo con hombres el próximo año.

El curso de No Means No le enseña a las mujeres y a las niñas de entre 10 y 20 años que la mayoría de las agresiones sexuales las comete un conocido, además de enseñarles a identificar el riesgo a tiempo, cómo decir que no de manera eficaz, cómo escapar y, si las palabras no bastan, cómo usar la defensa personal física. Ese también es el plan de Flip the Script.

Sin embargo, a diferencia de este último, No Means No entrena a ambos géneros. El curso para niños de 10 a 13 años y el destinado a chicos de 14 a 19 busca transformar su visión sobre las mujeres y la masculinidad.

A los niños y los hombres se les enseña que las mujeres son dueñas de su cuerpo y que las violaciones y el acoso sexual son inaceptables. Aprenden la intervención de testigos: reconocer cuando las niñas o mujeres están en problemas y cómo pueden intervenir en distintas fases del hecho, haciendo gestos de desaprobación, armando un alboroto o incluso negociando con un violador que ha iniciado un ataque.

Los instructores plantean distintos escenarios. Por ejemplo, un joven está pasando el tiempo con sus amigos, quienes hacen comentarios sexuales a las jóvenes que pasan por ahí. Un profesor muestra su desaprobación con gestos o palabras. Así, los jóvenes practican sus habilidades.

“Socialmente se nos enseña a no intervenir porque no es nuestra responsabilidad”, afirmó Benjamin Omondi Mboya, director ejecutivo de Ujamaa. “Así que el entrenamiento de los chicos se llama ‘Tu momento de la verdad’: yo soy el agente de cambio que puede ayudar. Tengo la capacidad y puedo intervenir”.

“Algunas personas no saben que no es correcto hasta que se lo dices”, dijo Collins Omondi Ooko, quien dirige el programa de los niños.

Le pregunté a Omondi Ooko por qué las violaciones son tan comunes y por qué los chicos creen que está bien. “Crecieron en un entorno en que vieron que sucedía”, respondió, el mismo entorno en el que él creció. “Nadie habla del acoso y la violencia sexual. Las casas de los barrios pobres están muy cerca unas de otras. Si le ocurre algo al vecino, puedes verlo y escucharlo. Comienzas a hacer cosas por influencia del entorno”.

La presión entre pares es un factor crucial. “Sus amigos los presionan a hacer ciertas cosas y ellos buscan encajar en la comunidad”, comentó.

Mboya tenía una respuesta distinta. “La incidencia de violaciones es alta porque la gente se sale con la suya”, dijo. “Todo se reduce a controlar y dominar a la mujer. Pero también sucede porque la gente se sale con la suya y nadie hace algo al respecto. Tenemos leyes, pero no se cumplen”.

No hay consecuencias legales, por lo que es importante crear consecuencias sociales.

La educación del testigo es efectiva. Los niños y hombres que tomaron el curso y más tarde presenciaron una agresión sexual pudieron intervenir con éxito en tres cuartas partes de las veces, el doble de frecuencia que quienes no tomaron el curso.

Continue reading the main story Foto En un taller de la organización No Means No, las niñas son entrenadas para no contenerse. Aprenden a cómo enfocarse en un objetivo y darlo todo. Credit Jake Sinclair / No Means No Worldwide

El curso para mujeres y niñas les enseña a identificar el peligro y poder escapar. “Tienes que evaluar la situación”, dijo Nancy Omondi, coordinadora e instructora del programa. “El objetivo principal es que escapen. Pueden mentir, fingir docilidad, hacer un escándalo, pedir ayuda. Señalar la conducta en voz alta: ‘Deja de tocarme el seno’. Si estás encerrada en una habitación debes negociar tu salida: ‘Te doy mi teléfono’”.

“El hombre piensa ‘Me estoy aprovechando de una niña ingenua’. Él no espera que ella se defienda. En nuestra sociedad, se les dice a las niñas que sean amables. La mayoría de ellas, incluso las mujeres, no creían tener el derecho de decir que no sin sentirse culpables”.

Las agresiones sexuales se presentan en muchas formas… varían incluso entre los distintos barrios pobres de Nairobi, afirmó Omondi: “En Korogocho, las estudiantes se identificaron mucho cuando hablamos de toqueteos indecentes. Cuando vas a Huruma se identifican con los insultos y el lenguaje violento. En Kibera, lo relacionan con que alguien te bloquee el paso y no te deje pasar”.

En Ontario, Canadá, podría comenzar con no aceptar un no por respuesta. En Florida, “Vamos a dar un paseo en coche” y, en todo Estados Unidos: “Tómate unos cuantos tragos más”.

Pero la manera en que las mujeres pueden salvarse no difiere mucho: reconoce las señales de peligro en tu lugar de residencia. Comprende que a las mujeres se les ha enseñado a ser dóciles y complacientes. Habla con firmeza. Si todo lo demás falla, contraataca.

“Se trata de un problema mundial; una de cada tres mujeres”, dijo Jennifer Keller, profesora de psiquiatría y ciencias de la conducta en la Universidad de Stanford. “Muchos de los temas subyacentes son muy similares”. Ella participa en ambos programas, estudia No Means No y ayuda a que Flip the Script se implemente en Stanford.

¿Habrá una estrategia que funcione en todos lados? Keller aseveró que, aunque la idea de una intervención universal requiere de investigación, es muy factible.

“Creo que hay fuerzas inherentes en un enfoque de empoderamiento”, dijo Clea Sarnquist, una académica investigadora experimentada en pediatría en Stanford, quien ha estudiado No Means No. “A veces me sigue sorprendiendo que las jóvenes que asisten a un campus como Stanford no crean tener la fuerza ni la capacidad de defenderse solas. No estamos haciendo lo suficiente en todo el mundo para enseñar a las jóvenes que está bien defenderse solas en todos los sentidos”.

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Cómo salir adelante después de un rompimiento

Vie, 06/22/2018 - 11:00
Continue reading the main story Foto Credit Peter Gamlen

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Cuando era común que rompieran conmigo, me parecía reconfortante ser productiva. Sin importar si estaba haciendo algo muy grande o pequeño, simplemente hacer algo me parecía más atractivo que solo estar ahí rumiando mi dolor.

En vez de quedarme en un estado taciturno, aprendí a convertir mis tropiezos después de un rompimiento en excusas fáciles para mejorar mi vida y hacer las cosas para las que jamás tenía tiempo. Por fin podía aprender a disfrutar de mi propia compañía, ya fuera conociéndome mejor o convirtiéndome en la versión de mí misma que quisiera.

La cultura pop nos ha entrenado para pensar en las separaciones como excusas para atascarnos de helado en la oscuridad durante un mes, pero eso no le ayuda a nadie. Así que mientras reflexionas sobre tu nueva soltería, aquí hay algunas cosas para tomar en cuenta.

Valida tu sufrimiento

Reservar de inmediato un vuelo a Cancún no es necesariamente un buen plan para todos. El duelo toma tiempo. No es una señal de debilidad, sino más bien un paso fundamental para aceptar el cambio.

“Lamentarse de manera intencional es lo que he visto que le funciona a la gente que quiere estar menos preocupada con algo que alguna vez fue muy importante”, dijo Amanda Luterman, una psicoterapeuta clínica que se especializa en sexualidad.

“Elige recordar conscientemente por qué te duele el hecho de que ya no estés en la relación y valida ese sufrimiento”, dijo. Agregó que es útil pensar en tu relación pasada como parte de lo que te hace ser quien eres.

Lamentarse de manera intencional es una aptitud que puedes aprender, como cualquier otra.

Para empezar, piensa en cinco momentos en los que te sentiste genuinamente feliz con esa persona. No los descalifiques. Siéntete orgulloso de haberla elegido, oblígate a sonreír y deja que los recuerdos felices sean positivos.

“Esos recuerdos no han desaparecido como tu relación”, dijo Luterman. “Te mereces seguir apreciándolos. Te ves bien en esa foto, fueron a la tirolesa, los disfraces que usaron fueron geniales, tu valentía de ese día se debió a que estaban unidos; las comidas eran deliciosas; tu risa era genuina”.

Desempeñar el papel de pareja o esposo es una parte importante de la identidad de una persona y eso está bien, pero implica que una gran porción de nuestro sufrimiento está vinculada con nuestra incapacidad de operar fuera de ese marco. Un rompimiento representa una oportunidad para finalmente aprender a aceptarte por tu cuenta.

“Lo más común es que la gente crea que si fueran ‘más’ —más atractivos, más exitosos, mejores personas, más sensuales, más graciosos o simplemente seres humanos más dignos de afecto— su pareja los habría amado lo suficiente y habría sido una buena relación”, dijo Lisa Marie Bobby, una terapeuta de familias y autora de Exaholics: Breaking Your Addiction to an Ex Love.

Canaliza la energía negativa

Cuidar de uno mismo es un proceso distinto para cada quien, así que pon atención a tus necesidades. Considera adoptar un pasatiempo sin tener ninguna expectativa inmediata o realizar un proyecto que has aplazado durante años sin ejercer presión para terminarlo.

“Ser feliz contigo mismo establece las bases para ser tu mejor versión en otras relaciones, incluyendo las románticas y platónicas”, dijo Michele Kerulis, profesora terapeuta en el Instituto de la Familia en la Universidad Northwestern.

“Cuando la gente decide qué pasará con anticipación, puede ser molesto o puede provocar ansiedad cuando las cosas no resulten de esa manera”, comentó la terapeuta y autora.

Enfoca tu recuperación en ti. Hablar mal de tu ex podría parecerte catártico, pero no te ayudará a sanar a largo plazo. En cambio, Lisa Marie Bobby sugiere salidas alternativas como el ejercicio o la escritura. Encontrar una liberación fisiológica a través de actividades vivenciales ayuda a darles sentido a las emociones desconcertantes como el enojo, el dolor y la culpa.

Si eso suena demasiado abstracto, ten en cuenta que no lo es: nuestro sistema cerebral límbico que siente las emociones es incapaz de distinguir entre cosas en las que estamos pensando y cosas que estamos experimentando en la realidad, de acuerdo con Lisa Marie Bobby.

Además está la idea del “cuerpazo después del rompimiento”, que algunos llaman la mejor venganza. Pero también es verdad que el ejercicio tiene propiedades curativas.

“Cuando las hormonas del estrés como la adrenalina y el cortisol están en nuestro torrente sanguíneo, nuestros corazones laten fuerte, nuestros músculos se tensan, sudamos y nos enfocamos demasiado en las ideas amenazantes que tenemos en mente”, dijo la terapeuta y agregó que nuestros sentimientos de enojo o dolor pueden traducirse en dolor físico y encerrarnos en un estado de elevación similar al de la “respuesta de defensa o huida”.

Haz planes

Ahora es el momento de restructurar tu vida como una persona soltera.

Al comienzo de tu separación, documenta tus emociones durante los momentos más vulnerables. Seis meses después, evalúa tu crecimiento, sugiere Lisa Marie Bobby. Consuélate en el control de tus emociones. Tienes el poder de dirigirte hacia la dirección adecuada.

“El tiempo no lo cura todo”, dijo la terapeuta. “Es un proceso activo e intencional”.

Según tu nivel de ansiedad, podrías necesitar más orientación a corto plazo. Luterman sugiere pensar en bloques de siete días para no hacer algo de lo que después te arrepientas.

“Anticipa y habla de momentos desafiantes como toparte con tu ex o dar explicaciones sobre el final de la relación para prepararte y lidiar con sentimientos difíciles conforme van surgiendo”, comentó.

Cuando te hagan la temida pregunta “¿Qué pasó?” en reuniones, Kerulis sugiere preparar una frase para acabar rápido con el tema. Prueba esta: “No estaba funcionando y decidimos tomar caminos separados” o “Sí, ya no estamos juntos y me siento triste. Pero esta noche quiero enfocarme en la diversión y en las cosas positivas”. Después comienza a hablar de las cosas divertidas que has estado haciendo en tu nueva etapa de soltería.

Aun así, no caigas en la trampa de engañarte y creer que nada trágico te sucedió: sí pasó y será desagradable. Así que reconoce el sufrimiento psicológico que puede ocasionar el fin de una relación.

¿Es momento de empezar de nuevo?

Si ya no estás llorando cuando escuchas las canciones que compartían ni sientes la necesidad urgente de salir, puede que estés listo para reactivar tu perfil en esa aplicación de citas. “Sigue tu instinto”, dijo Vikki S. Ziegler, una abogada familiar. Pero si esas canciones compartidas hacen que envíes un mensaje de texto a las dos de la mañana que diga: “¿Estás despierto?”, mándaselo primero a un amigo de confianza.

Si regresar con esa persona es algo que estás considerando, Lisa Marie Bobby recomienda hacerte estas preguntas cruciales: ¿están dispuestos a hacer cambios? ¿Hay cosas que puedas cambiar? ¿Están dispuestos a tomar terapia de pareja?

Agregó que, particularmente para las parejas con una larga historia y niños, “si ambos están trabajando en ello de manera activa y si durante un periodo de tres meses sientes algo distinto y te da esperanza, es una gran señal de que vale la pena darle otra oportunidad a la relación”.

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El matrimonio con un ciudadano ya no evita la deportación en Estados Unidos

Vie, 06/22/2018 - 09:57
Continue reading the main story Foto Leandro Arriaga con su esposa, Katherine, y su hija de 15 meses, Jade. Arriaga llegó a Estados Unidos en 2001. Credit Tristan Spinski para The New York Times

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La pareja le mostró al funcionario de migración sus pruebas —los ocho años de fotografías en Facebook, el certificado de nacimiento de su hijo de 5 años, las cartas de sus parientes y amigos reafirmando su compromiso— y estaban tan cerca, pensó Karah de Oliveira, de ser una pareja normal.

Trece años después de que su esposo recibiera una orden de deportación a Brasil, su lugar de nacimiento, el reconocimiento oficial de su matrimonio le permitiría, con unas cuantas firmas, poder decir que es estadounidense. Con residencia legal, podrían comprar una casa y pedir un préstamo al banco. Podrían subirse a un avión. Podrían llevar a su hijo a Disneylandia.

Entonces, el funcionario regresó.

“Tengo buenas y malas noticias”, dijo. “La buena noticia es que voy a aprobar tu solicitud. Claramente, su matrimonio es real. La mala noticia es que el ICE está aquí, y quiere hablar con ustedes”.

ICE es el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, la agencia federal a cargo de arrestar y deportar inmigrantes que ingresaron de manera ilegal, entre ellos, por el momento, Fabiano de Oliveira. En un cuarto trasero de la oficina de migración de Lawrence, Massachusetts, dos agentes estaban esperándolo con esposas. Su esposo se disculpaba, diciéndole que sentía mucho todo lo que estaba pasando.

Karah de Oliveira le dio un beso de despedida. “Haré todo lo que pueda para sacarte”, dijo.

Durante décadas, casarse con un ciudadano estadounidense había sido una garantía casi absoluta de residencia legal, el mayor problema era comprobar que la relación era real. Sin embargo, con el gobierno de Donald Trump que instiga una persecución fiera de inmigrantes sin documentos a lo largo del país, muchos de los que recibieron órdenes de deportación se topan con que sus trabajos, casas y familias ya no son una defensa, ni siquiera para quienes se casaron con estadounidenses.

Conforme el gobierno de Trump arresta a miles de inmigrantes sin antecedentes penales y reforma las reglas incluso para inmigrantes legales —un correctivo necesario desde hacía tiempo, según los funcionarios, para las políticas laxas del pasado— muchos que han vivido sin papeles por años están buscando de manera urgente el estatus legal a través de un padre, hijo adulto o cónyuge que ya son ciudadanos o residentes permanentes.

No obstante, en un número de casos cada vez mayor, los inmigrantes con viejas órdenes de deportación que nunca fueron obligados a irse están recibiendo la autorización después de una entrevista con los Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS, por su sigla en inglés), la agencia que administra los permisos de residencia y la ciudadanía, solo para que ICE los arreste.

“Es como jugar dados en Las Vegas o algo así”, dijo William Joyce, exjuez migratorio que ahora se dedica a las leyes migratorias en Boston. “No es 100 por ciento seguro, pero estás jugando con fuego si vas a esa entrevista. Podrás entrar, pero quizá no salgas”.

Fabiano de Oliveira y Karah, su esposa, fueron novios durante ocho años, desde que la hermana de ella los presentó y comenzaron a trabajar en locales cercanos; él, en una pizzería y ella en un Dunkin’ Donuts. Tuvieron un hijo tres años después, pero él espero hasta 2016 para casarse con Karah, nativa de Massachusetts, en parte porque no quería que su familia pensara que él solo quería la residencia legal.

Después de la boda, todas las cosas que no podían hacer debido a su estatus legal se volvieron más evidentes: no podían irse de luna de miel porque él no podía abordar un avión, ni tener una tarjeta de crédito conjunta ni contratar un seguro de automóvil.

“Lo atraparon porque estaba tratando de hacer lo correcto”, dijo Karah al referirse al arresto de su esposo el 9 de enero. “Fue como una emboscada”.

Tomó un mes conseguir que su esposo saliera libre. Ella no sabía qué decirle a su hijo cuando preguntaba por su padre, así que Oliveira le decía que estaba trabajando en otra ciudad.

Como muchos inmigrantes detenidos así, Fabiano de Oliveira, un pintor de casas, no tenía antecedentes penales. Para el gobierno de Trump, la otra cosa que tenían en común era más relevante: una obligación legal, pero hasta ahora sin cumplimiento, de dejar el país que los había acogido por años, a pesar de que habían establecido sus vidas y sus familias en Estados Unidos.

Durante los últimos años del gobierno de Barack Obama, las autoridades dejaban en paz a la gente sin antecedentes penales; en vez de eso, se enfocaban en inmigrantes que habían llegado recientemente o que habían sido condenados por crímenes serios.

Sin embargo, el gobierno de Trump hace énfasis en que cualquiera que viva en Estados Unidos de manera ilegal es blanco de deportación, una política que ha aumentado los arrestos migratorios en más de 40 por ciento desde el inicio de 2017. Aquellos que recibieron órdenes de dejar el país hace años son blancos fáciles para una agencia con recursos limitados para la puesta en vigor de las leyes, especialmente si la gente entra a una oficina de inmigración.

Los agentes del ICE que antes permitían que muchos inmigrantes ilegales se quedaran en el país siempre y cuando se presentaran en sus oficinas de modo regular han comenzado, durante el último año, a arrestar a esos mismos inmigrantes que alguna vez tuvieron citas de rutina con las autoridades migratorias. A diferencia de aquellos que no tenían contacto previo con el sistema de inmigración, quienes ya habían recibido órdenes de deportación tienen poca, o ninguna, protección contra la deportación inmediata.

La mayoría de los que han sido arrestados por las políticas del gobierno de Trump tenían posibilidades muy escasas de alcanzar un estatus legal en algún momento, ya fuera por casarse con un ciudadano o alguna otra medida.

La gente como Fabiano de Oliveira, por otro lado, estaba en el camino correcto.

En años recientes, conseguir un permiso de residencia permanente a través de sus cónyuges y familiares se había vuelto mucho más fácil para quienes estaban en el país de manera ilegal. Hasta 2013, los indocumentados tenían que irse de Estados Unidos y esperar a que terminara su proceso de solicitud desde el extranjero, en algunos casos hasta por una década, antes de regresar con permisos de residencia permanente.

El gobierno de Obama creó exenciones para acortar el proceso pero las trabas continuaron: los solicitantes tenían que pasar por escrutinios y revisiones de seguridad, por ejemplo, para comprobar que ser deportado le causaría a un ciudadano estadounidense —cónyuge, por ejemplo— grandes problemas. Una vez que el funcionario de inmigración certificaba que sus matrimonios eran reales, aquellos con viejas órdenes de deportación podían pedirle a un juez de migración que las eliminara para que pudieran continuar con sus solicitudes.

No obstante, ahora es riesgoso presentarse a una entrevista.

“Muchas personas deben tomar una decisión muy complicada entre permanecer en las sombras sin un estatus migratorio formal” o arriesgarse a ser arrestados, dijo Genia Blaser, abogada del Immigrant Defense Project, un grupo con sede en Nueva York que ha estado atendiendo llamadas de inmigrantes preocupados por las nuevas políticas.

Los abogados de migración en Nueva Inglaterra, en particular, dicen que se ha registrado un contundente aumento en el número de clientes arrestados durante las entrevistas matrimoniales en los últimos meses. En el pasado, dijeron, los funcionarios de USCIS hacían advertencias de rutina a sus contrapartes del ICE sobre solicitantes con órdenes de deportación antiguas, pero fue a partir de la presidencia de Donald Trump que los agentes migratorios comenzaron a arrestar a estas personas durante las entrevistas.

Varios abogados dijeron que ya no podían animar a sus clientes para que asistieran a sus entrevistas matrimoniales, incluso si no asistir significaba suspender un proceso que ya había durado meses, si no es que años, y quizá miles de dólares en honorarios legales y cuotas de solicitud.

“Así que terminas en una situación en la que no vas a la entrevista, no te aprueban tu petición, así que no hay avance”, dijo Joyce, quien aseguró que durante el año pasado al menos cinco de sus clientes fueron arrestados a la mitad de su trámite para solicitar residencia permanente con base en matrimonio, entre ellos dos que sí fueron deportados.

Un vocero del ICE, John Mohan, dijo que esa oficina siempre ha trabajado con otras agencias gubernamentales para reunir información con el objetivo de aplicar la ley.

“ICE no exime a ninguna clase o categoría de extranjeros susceptibles a la deportación de probables ejecuciones legales”, dijo. “Cualquier individuo que viole las leyes migratorias podría ser objeto de arresto, detención y deportación de Estados Unidos”.

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Las glamurosas abuelas de Instagram

Vie, 06/22/2018 - 08:24
Continue reading the main story Foto Lyn Slater, de 64 años. Su cuenta es @iconaccidental Credit Calvin Lom

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Fotografiada con la cadera echada hacia adelante, para presumir su vestido marca Margiela y sus jeans cuidadosamente deshilachados, Lyn Slater emana un estilo que es poco común entre sus pares. Es profesora de la Facultad de Servicio Social en la Universidad Fordham, pero su trabajo adicional, como modelo y bloguera, la ha vuelto más conocida: es un icono en Instagram.

Sí, tiene 64 años en una era en la que otras mujeres de su edad se sienten presionadas a rehuirle a la cámara. Pero Slater no va a dejar que eso le suceda.

Su influyente cuenta de Instagram, Accidental Icon, tiene decenas de miles de seguidores, en su mayoría jóvenes a los que les encanta su tono impertinente.

“Lo presumo todo”, dijo. “No tengo 20 años. Ni quiero tener 20 años, pero me siento genial. Y en eso pienso cuando publico una foto”.

Su voz es parte de un coro de contemporáneas: mujeres en sus sesentas y setentas que se enfrentan al envejecimiento de manera audaz y con un estilo muy cautivador.

Estén casadas o solteras, trabajen o no, y casi todas de ellas abuelas, se han hecho sentir en Instagram con la intención de socavar las nociones antiguas sobre cómo se ve y se siente ser “viejo”. Y lo hacen siendo, en palabras de algunos, “100 por ciento chingonas”.

Continue reading the main story Foto Dorrie Jacobson, 83, @seniorstylebible Credit Jodi Jacobson

“Estas mujeres son embajadoras de la edad”, dijo Ari Seth Cohen, creador de Advanced Style, un blog de estilo callejero del que ya salieron dos libros y una película que documentan lo que él llama “la moda y la sabiduría de los de mayor edad”. Hizo notar que a quienes capta en su trabajo son un reflejo de y también contribuyen a los cambios en las percepciones sobre envejecer.

“La idea de cómo se ven estas mujeres mayores ha cambiado”, dijo Cohen. “Si eran muy a la moda en su juventud, lo seguirán siendo ahora”.

Su comentario tiene eco en una encuesta hecha a mujeres de entre 55 y 72 años y titulada Elastic Generation (Generación elástica), de la empresa de mercadotecnia J. Walther Thompson. “Nuestro entendimiento colectivo de cómo se ve la vida en una edad avanzada está muy pasada de moda”, dice Marie Stafford, la directora europea de JWT, en la introducción de ese informe. “La edad no dicta cómo vivimos. Tienen más influencia las capacidades físicas, circunstancias financieras y la mentalidad”.

“No vamos a ser viejitas con cabello azul sentadas en una residencia para ancianos”, dijo Jenny Kee (@jenyyjeeoz), artista y diseñadora australiana de 71 años. “O si vamos a estar en una residencia, estaremos ahí con nuestra marihuana, nuestra comida saludable y mucho estilo”.

Slater concurrió: “Cuando era joven estábamos quemando sostenes y promovíamos el amor libre”, dijo. “Nos drogábamos. ¿Por qué aceptaríamos crecer a la imagen del envejecimiento que le tocó a nuestras madres?”.

Continue reading the main story Foto Jenny Kee, 71, @jennykeeoz Credit Georges Antoni

La expresión personal es la regla para los atuendos. Dorrie Jacobson, exconejita Playboy de 83 años, modela ropa interior en su cuenta de Instagram. En entrevista, como lo hace en esa red social, invita a sus seguidores a abandonar las ideas de cómo deben vestirse las mujeres de su edad. “Usa lo que quieras”, dijo. “La idea de qué es apropiado para tu edad no tiene nada que ver”.

La inspiración detrás de estas declaraciones vivaces son las mujeres que se autonombraron “Instabuelas”, como Helen Ruth Elam Van Winkle, alias Baddie, de 89 años. Viste suéteres muy coloridos o trajes de baño ajustados o una camisa color rosa con un mensaje escrito: “Sé una ramera y haz lo que gustes”. Van Winkle tiene millones de seguidores y le pagan por promocionar marcas como Smirnoff o productos de cabello.

La influencia de estas mujeres ha sido propagada por nuevos aires, pues coincide con la mayor visibilidad y peso de personajes políticos como la magistrada de la Suprema Corte de Estados Unidos Ruth Bader Ginsburg o con abuelas de alto perfil como Meryl Streep o Cher en la nueva película de Mamma Mia.

Ante tal coyuntura, los diseñadores y anunciantes también han reconocido que existe ese mercado; los crecientes mensajes de inclusión en varias campañas ya no son solo sobre raza y etnia, sino edad. Armani cuenta entre sus modelos a Yasmin Le Bon, con cincuenta y tantos años, e Isabella Rosellini de nuevo es la cara de Lancôme a sus 65, veinte años después de que la marca había dejado de colaborar con ella.

Continue reading the main story Foto Emiko Mori, 94, @1000wave Credit Chinami Mori

Aún así, eso no da cuenta de la sagacidad que tienen muchas otras para redes sociales. El 73 por ciento de las mujeres encuestadas para el estudio de generación elástica indicaron que desprecian la condescendencia sobre si saben usar la tecnología y seis de cada diez dijeron que les “fascina” usarla.

Lo que es más, han sabido hacer dinero de ese uso. Slater, por ejemplo, ha monetizado su cuenta de Instagram con campañas para Mango, las farmacias CVS y ofertas para hacer un libro a partir de sus publicaciones en redes.

Kee, en su cuenta, se ha unido a la marca de diseñadores Romance Was Born y están por presentar una colección de alta costura en París, este julio.

Mientras que Jan Correl, de 60 años —cuya cuenta se llama Silver is the New Blonde (Las canas son el nuevo rubio)— es consultora para ventas con marcas de ropa íntima. “Los anunciantes saben que las mujeres de mi edad tenemos dinero para gastar”, dijo.

Continue reading the main story Foto Sarah-Jane Adams, 63, @saramaijewels Credit Amurri Lauren

Aunque algunas también son recelosas de solo ser vistas por su edad. Sarah-Jane Adams, de 63 años, empezó a usar Instagram para promocionar la joyería que vende y dice que nunca quiere hacer referencia a las canas.

“Era punk y antes hippie. Ahora junté las dos culturas. Soy de la generación de Germaine Greer”, dijo, en referencia a la autora de la segunda ola feminista. “Pero en redes sociales todos me quieren apilar con los de más de 60”.

Continue reading the main story Foto Jan Correll, 60, @silver_isthenewblonde Credit Mr. Silver

Sin embargo, el resultado es prácticamente todo positivo. Publicar en Instagram refuerza una idea de solidaridad que quizá no tengan en otros ámbitos. Cohen, del blog Advanced Style, indicó que muchas de ellas no viven en grandes ciudades. “Para ellas, Instagram puede ser una ruta para amistades a larga distancia o reuniones en la vida real, eventos que prevengan sentimientos de aislamiento y fomenten la idea de una comunidad”, dijo.

Y esa comunidad probablemente incluye a muchos jóvenes; la gran mayoría de los seguidores de Slater tienen entre 25 y 35 años. “No tienen el mismo sesgo y no les gustan las categorías. Por eso se identifican con lo que publico y todos los que me apoyan, me siguen o me contratan son jóvenes”.

Kee también dice que las adolescentes y mujeres veinteañeras las admiran por haber estado ahí en momentos que consideran clave, como el surgimiento de la gran ola feminista o, en el caso de la nieta de 13 años de Kee, el auge del rock sesentero. “Vivimos épocas extraordinarias”, dijo Kee. “Estas chicas lo saben, saben lo que vivimos, y nos envidian”.

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El mundo Mundial 10: Así somos

Jue, 06/21/2018 - 19:08
Continue reading the main story Foto Lionel Messi, capitán de la selección argentina, después del partido en el que su equipo perdió 3 a 0 contra Croacia en el segundo enfrentamiento del grupo D Credit Matthew Childs/Reuters

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La columna El mundo Mundial de Martín Caparrós en The New York Times en Español comentará día tras día lo que suceda en Rusia 2018.

BARCELONA — Así somos: parece que así somos. En el mundo dicen —los que dicen algo sobre el tema— que lo que hacemos los argentinos es exactamente eso: sobrar, hacernos los vivos, simular que podemos lo que no podemos, creerlo incluso. Así somos: a los ocho minutos del segundo tiempo el arquero argentino, Wilfredo Caballero, recibe la pelota de un compañero y, en lugar de pararla o pasarla hacia un costado, intenta levantarla sobre la cabeza de un atacante croata y se la entrega. El croata, un tal Rebic, agradecido, lo fusila. Un partido tenso, difícil, en el que cualquier error podía ser fatal, se deshizo por esa obviedad: un argentino creyendo que puede lo que está claro que no puede.

A principios de este siglo un pensador resumió como nadie nuestra filosofía. Vive aún y se llama Eduardo Duhalde. Entonces, por sus méritos tan inmensos como desconocidos, presidía la nación del Sur. Fue desde aquel sillón que lanzó su máxima inmortal, su síntesis perfecta: “La Argentina está condenada al éxito”, dijo, y sonrió tan satisfecho.

Continue reading the main story Foto El portero titular de Argentina, Willy Caballero, ve pasar el balón en el segundo gol de Croacia. Credit Johannes Eisele/Agence France-Presse — Getty Images

Y lo creímos, se diría, lo creemos. Parece que todos lo creemos pero, campo tras campo, cada sector se empeña en desmentirlo. Nos quedaba —entre pocos— el fútbol: en fútbol sí que somos buenos, los mejores, somos el país de Maradona y Messi, de Di Stéfano y Sívori, uno de los mayores exportadores de futbolistas, los hinchas más tremendos. Con esa idea fue a Rusia la selección argentina: aunque la realidad se empeñaba en desmentirla, aunque se clasificó por los pelos en el último partido, aunque jugaba mal a nada, igual se suponía que, cuando llegara el momento verdadero, el éxito, nuestra condena, llegaría.

Tanto que le entregaron la selección a un señor improbable. Jorge Sampaoli no formó el mismo equipo dos veces en los trece partidos que lleva dirigidos. Un señor que hace cuatro días paró cuatro defensores y ahora, para el partido más difícil, puso tres zagueros y dos laterales: es difícil jugar con esa formación, requiere semanas o meses de trabajo y él lo improvisó, igual que todo. Por eso, supongo, los defensores argentinos se asustaban, daban todas las ventajas, erraban como perros. Y Messi no era Messi y Agüero estaba missing y el único argumento argento era correr para adelante y ver si los otros, un Dios mediante, la pifiaban.

Messi merece un párrafo aparte, este párrafo: no hizo nada, y es duro, porque suele ser el que hace todo, de quien se espera todo. Durante el primer tiempo se quedó estacionado cerca del arco croata y casi no tocó la pelota. Los argentinos nos hemos quejado tantas veces de que en la selección tenía que bajar demasiado a buscarla y que eso lo neutralizaba. Quizás intentó solucionarlo; quizás era que estaba abatido, abatatado. En el segundo tiempo fue peor; lo cierto es que no pudo hacer nada y él era, por supuesto, la esperanza. También muy argentino: esperarlo todo del hombre fuerte, del caudillo.

No había plan, no había juego, no había nada. Pero el partido, a esta altura, importa poco. Era, queda dicho, tensión a tope sin parar, presión y golpes, miedo a perder, miedo a ganar, más miedo a tener miedo. El partido fue un disparate, pelotazos, arremetidas, impotencia en acto. Y un técnico, una vez más, que no sabía lo que hacía, y terminó de confirmarlo dando entrada, en el minuto 68, al pobre Dybala, que no había participado ni un minuto en los entrenamientos de los titulares.

Continue reading the main story Foto Un hincha argentino reacciona ante la derrota de Argentina contra Croacia en el Mundial de Rusia 2018 Credit Dimitar Dilkoff/Agence France-Presse — Getty Images

El partido, ya queda dicho, importa poco: fue un papelón, una catástrofe menor, no mucho más que fútbol. Lo que importa es que ya no quedan más metáforas posibles para que los argentinos entiendan que así no podemos. Que no se puede improvisar todo el tiempo, repetir los errores todo el tiempo, simular todo el tiempo y creer que algo bueno puede salir de eso. Si la economía hundida no nos convence, si el Estado destruido no nos convence, si la desigualdad creciente no nos convence, si la violencia mayor no nos convence, ¿será que el fútbol puede convencernos? No es probable. De últimas, dirán ahora, es solo un juego. Y, además, con un poco de suerte, todavía podemos zafar. Al fin y al cabo, ya se sabe que el éxito es nuestra condena.

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El fútbol brasileño en tiempos de borrasca electoral

Jue, 06/21/2018 - 17:46
Continue reading the main story Foto Philippe Coutinho celebra su gol contra Suiza el 17 de junio de 2018, el primer partido del grupo E que terminó en un empate. Credit Marko Djurica/Reuters

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SAN PETERSBURGO — La selección de Brasil debutó en el Mundial con un empate frente a Suiza. Y ese resultado ha disminuido el optimismo de la afición canariña de ganar una sexta Copa del Mundo. Pero si a partir del viernes la selección brasileña empieza a ganar partidos y el 15 de julio resulta campeona en Rusia, ¿qué consecuencias tendría en un país convulsionado políticamente y que celebra elecciones presidenciales en octubre? O, acaso más problemático, ¿qué pasará si pierde?

Aunque me atrevo a especular que ningún resultado del Mundial influirá en la elección del próximo presidente en Brasil, es inevitable ver la influencia del deporte más popular del país en su política.

El fútbol ha servido para impulsar a figuras alejadas de la política a cargos públicos. El ejemplo de Argentina es elocuente: el expresidente de Boca Juniors, Mauricio Macri, está hoy en la Casa Rosada. Macri aprovechó el éxito del club que dirigió por trece años para llegar la alcaldía de Buenos Aires y luego a la presidencia de la república.

La discusión sobre la intersección entre política y fútbol se instaló en Brasil desde 1970. Seis años antes del Mundial México 70, un golpe de Estado instauró un régimen militar en Brasil que se prolongó hasta 1985 y que, según una Comisión de la Verdad, asesinó o desapareció a 434 personas, persiguió a la oposición política y torturó a activistas a los que llamaban “comunistas”. Cuando comenzó la Copa del Mundo, la izquierda había advertido que no apoyaría a la selección verde amarela: su éxito a ojos del mundo, decían, reforzaría a la dictadura.

En la película El año en que mis padres se fueron de vacaciones, del cineasta brasileño Cao Hamburger —que cuenta la historia de un joven aficionado brasileño separado de sus padres, perseguidos por la dictadura—, muestra la inevitable alegría de los militantes de la izquierda, quienes al principio se resistieron a festejar el primer gol de la selección en 1970 pero terminaron por apoyarla.

El 21 de junio de 1970, Brasil derrotó 4 a 1 a Italia en la final, ganó su tercera Copa del Mundo y se hizo definitivamente con el trofeo Jules Rimet. La dictadura usó y abusó de la conquista: el éxito en el Mundial fue un eficaz artefacto de propaganda que le dio réditos al general Emílio Garrastazu Médici. Pero los héroes que pasaron a la historia no fueron militares, sino Pelé, Tostao y Rivelino. A Médici, quien murió en 1985 —poco después de que el régimen militar comenzara a desmoronarse—, la historia le reservó calificativos distintos: asesino y torturador.

Unos años después, en Brasil se ha demostrado que los resultados de una contienda electoral pueden ser opuestos a los del campeonato Mundial de fútbol. El desencanto o ilusión de los aficionados con la selección brasileña no se traduce en la desconfianza o el apoyo de los electores con el gobierno.

Continue reading the main story Foto Tité, el entrenador de Brasil, en el debut mundialista de su selección en el estadio Rostov Credit Damir Sagolj/Reuters

En 2002, cuando Fernando Henrique Cardoso estaba terminando su presidencia, la selección de fútbol ganó su quinto título en el Mundial de Corea del Sur y Japón. En las elecciones de ese año, su partido político (el Partido de la Social Democracia Brasileña) y el sucesor que había designado, José Serra, fueron derrotados por Luiz Inácio Lula da Silva del Partido de los Trabajadores.

Y en 2014, la entonces presidenta Dilma Rousseff fue insultada a coro en la Arena Corinthians en São Paulo en la inauguración del Mundial. En esa edición, jugando como anfitriones, la selección brasileña fue humillada por Alemania en las semifinales (el célebre 7 a 1) y luego por Holanda, en Brasilia, en la disputa por el tercer lugar (esta vez 3 a 0). Pese a los reclamos en los estadios, las protestas en las calles y las derrotas en la cancha, Rousseff fue reelegida a un segundo mandato a la presidencia solo tres meses después.

Memorias de los años de plomo. El futbol en los tiempos del Cóndor, un documental del periodista Lucio de Castro, aborda la operación conjunta de las dictaduras en América del Sur en la década de los sesenta y el modo en que buscaron legitimar sus regímenes autoritarios con el fútbol. El documental muestra, entre otros, un caso de la Argentina del general Jorge Rafael Videla.

Cuando Argentina le ganó a Holanda en la final del Mundial de 1978, en el estadio Monumental de Buenos Aires, los verdugos sacaron de su celda una desaparecida argentina que se encontraba detenida en la tristemente célebre Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), a pocos metros del estadio Monumental de donde, en ese momento, salían los aficionados emocionados y felices por la conquista. En la calle, la prisionera vio la escena de la multitud en delirio. Ella relata en el documental la ambigüedad que sintió en aquel momento y dice que también estaba feliz y quería celebrar a Argentina al mismo tiempo que quería advertirles a los centenares de aficionados que a pocos metros de allí había otros argentinos que estaban siendo torturados y asesinados.

Reprimir la felicidad que produce el fútbol por motivos políticos es cruel e incluso inútil. No solo porque es difícil cancelar las emociones de la pasión de un hincha, sino también porque, si lo lograra, no soluciona nada.

El impopular presidente Michel Temer no caerá si la selección brasileña pierde en Rusia ni ningún candidato a sucederlo tiene garantizada una victoria electoral si la escuadra nacional se corona y se convierte en la única en ganar seis Copas del Mundo.

Sin embargo, como ha sucedido con algunos jugadores de fútbol americano en Estados Unidos y otros atletas que se han negado a reunirse con el presidente Donald Trump, el entrenador de la selección brasileña, Tité, anunció que si su equipo gana el título él no irá al encuentro con Temer. En eso habrá hecho muy bien.

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Ese gol no existe, Perú

Jue, 06/21/2018 - 16:26
Continue reading the main story Foto El futbolista peruano Pedro Aquino se lamenta durante la derrota de su selección contra el equipo de Francia en el Arena Ekaterimburgo, el 21 de junio de 2018. Credit Darren Staples/Reuters

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EKATERIMBURGO, Rusia — Es todo tan triste que esta crónica no debería escribirse, sino llorarse. Ya en el minuto 35, cuando el tanto de Kylian Mbappé nos dejaba afuera del Mundial, algo me hacía pensar que sería imposible remontar el marcador.

Paolo Guerrero había empezado a pelear consigo mismo —sabe Dios si lo que le molesta es perder tontamente el primer balón que toca o levantarse de la cama con el pie que no debe o el color de la camiseta del rival—, pero a ese capitán lo conocíamos y nos habíamos olvidado de que existía.

Cuando Paolo Guerrero está así a Perú no le sale nada, y hoy era una noche donde todo tenía que salir. Ese Guerrero finge faltas todo el tiempo, anda más en el suelo que de pie, le gruñe al árbitro y pierde pelotas que el otro Guerrero —el que nos trajo a Rusia—, convertiría en gol o en algo parecido a eso. Hasta cuando probó, ahí estuvo Hugo Lloris, que fue capaz de firmar una carta a favor del capitán peruano, pero que ya en el Mundial no lo dejaría celebrar.

Es una noche helada en Ekaterimburgo, y ahora mismo silenciosa, olvidable. Luego de quedar eliminados ante una Francia que nunca nos pasó por encima, el único objetivo de Perú parece ser celebrar un gol antes de volver a casa, y eso es tristísimo.

Continue reading the main story Foto Un grupo de peruanos veía la proyección del partido entre Francia y Perú, en la zona de fanáticos de la FIFA en Moscú, el 21 de junio de 2018. Credit Maxim Shipenkov/Epa-Efe, vía Rex, vía Shutterstock

Treinta y seis años después, no vinimos para eso, aunque tampoco es claro para qué vinimos: ¿a disfrutar de un Mundial luego de tanto tiempo? ¿A pasar la primera fase y ser felices solo con eso? ¿A usar el traductor de Google hasta para buscar un baño? ¿Para qué vinimos desde tan lejos? No para esto, estoy seguro. ¿Por qué nos duele tanto perder un juego, si un juego debería ser solo eso?

El primer golpe llegó tres horas antes del inicio, a mil kilómetros de aquí, con un zurdazo de Eriksen que reventó el arco de Australia, en la ciudad de Samara. Con Dinamarca arriba, las posibilidades de Perú en el Grupo C eran escasas: o ganábamos o adiós. El empate de Jedinak, de penal, nos daba algo de chances, pero sin gol no se puede, y el Perú que vino a Rusia no tiene gol.

Sabe defenderse, es ordenado y armónico, pero incluso en esa armonía —por momentos tan repetitiva que se vuelve apática, rutinaria— tiene más de sinfónica que de banda de jazz. Si fallan los violines, hay que saber improvisar, y arriba no lo supimos hacer. Van 180 minutos tocando la misma música.

André Carrillo encara, centra y suena un grillo. Entonces hay que probar de lejos. Unos 25.000 peruanos han llenado el Arena Ekaterimburgo y esto se parece tanto al Estadio Nacional de Lima que por momentos tengo la sensación de que para volver no debo tomar tantos aviones, sino apenas un taxi o un bus. La barra empuja, pero la FIFA aún no da puntos por la cantidad de banderas ni por los decibeles de las graderías.

Continue reading the main story Foto Una simpatizante peruana miraba la derrota de su selección ante Francia en la zona de aficionados de la FIFA en Sochi, el 21 de junio de 2018. Credit Mohamed Messara/Epa-Efe, vía Rex, vía Shutterstock

Edison Flores dispara y se va afuera. Pedro Aquino prueba y choca en el poste. Entra Jefferson Farfán en el segundo tiempo, pero nadie es capaz de arreglar lo que ni siquiera está mal. El gol, sencillamente, no existe. Perú no tiene gol. Entra Raúl Ruidíaz, y ni con cuatro delanteros —además están Guerrero, Farfán, Carrillo— hacemos daño. Francia ha leído nuestra partitura y sabe cómo dormir la pelota hasta el pitazo final.

En Perú todos marcan y juegan al fútbol; son un equipo sólido, el mejor en años, pero lo que salió tan bien antes de llegar a Rusia —contra Croacia, Islandia, Escocia y Arabia Saudita—, falló donde no debía fallar. La tribuna sabe perdonar, pero no olvida.

A este Mundial no llegamos para ser el tercer país eliminado. ¿Para qué llegamos, entonces? ¿Para llenar la Plaza Roja de Moscú? ¿Para cantar el himno a banderazos? ¿Para no ser últimos ni ser campeones? ¿Para que Guerrero salga llorando del campo, consolado por Gareca? ¿Para qué va un país a un Mundial? ¿Para vender ilusiones, camisetas, televisores?

Continue reading the main story Foto Simpatizantes de Perú alentaban a su selección en Kazán, el 21 de junio de 2018. Credit Benjamin Cremel/Agence France-Presse — Getty Images

“Un gol más va a haber”, solía decir Daniel Peredo, el periodista peruano que narraba como nadie los partidos de la selección y que murió poco después de clasificar a Rusia. No hay peruano que no haya querido oír a Peredo cantar un gol peruano en este Mundial.

Es muy triste escribir esta crónica, muy triste: pensar que incluso con Peredo transmitiendo en la cabina, no lo hubiéramos oído en lo que más lindo le salía. Falta un partido, es cierto, y quizá ahí se pueda convertir, no sé. Esta fiesta ya terminó para nosotros.

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Los tragos de este bar en Rusia antes tenían esteroides

Jue, 06/21/2018 - 15:50
Continue reading the main story Foto El menú de cocteles de La Punto tiene referencias al pasado oscuro del edificio. Credit Denis Sinyakov para The New York Times

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SOCHI, Rusia — El barman del restaurante hizo girar con estilo una botella de licor por atrás de su espalda y preparó los ingredientes para un cóctel cerúleo a base de ajenjo, que adornó con una baya dorada.

Hace no tanto tiempo, dentro de este mismo edificio, a unos pocos pasos de donde estaba parado el barman, se mezclaban brebajes muy diferentes y mucho menos apetitosos: orina, granos de café y sal de mesa, por nombrar algunos de los ingredientes.

El restaurante, La Punto, es un gastrobar de Sochi que el sitio web de la Copa del Mundo recomienda a los aficionados y que está situado en el mismo edificio que albergó al infame laboratorio antidopaje al centro de uno de los esquemas fraudulentos más elaborados en la historia de los deportes.

En este lugar, Grigory Rodchenkov —el químico que dirigió las pruebas de dopaje en Rusia durante una década, incluido en las Olimpiadas de Invierno de Sochi en 2014— pasó las noches durante esos juegos olímpicos alterando más de cien muestras de orina con el fin de ocultar el uso generalizado de drogas prohibidas para mejorar el rendimiento que utilizaban algunos de los mejores atletas rusos.

Este mes, mientras se desarrolla otro importante evento deportivo internacional en la ciudad, la estructura funge casi como un símbolo permanente de la sombra que todavía persigue a los deportes rusos, un monumento perturbador que honra el arte oscuro del dopaje.

Continue reading the main story Foto Los comensales ven el partido de Rusia contra Egipto en La Punto. Credit Denis Sinyakov para The New York Times

El martes, cuando los aficionados llenaban el restaurante para ver cómo Rusia lograba una victoria sobre Egipto, el edificio que dejó una cicatriz en el deporte ruso se volvió de pronto un lugar para celebrarlo.

“Es algo muy positivo”, comentó Artyom Zhuk, un marinero de 35 años originario de Novorossiysk, en respuesta a una pregunta sobre la transformación del edificio para el Mundial. “Queremos que la gente venga, se divierta y vea que los rusos somos amigables”.

Minutos más tarde, una mesa cercana con una decena de aficionados panameños comenzó a gritar: “¡Rusia! ¡Rusia!”, para reconocer la sorprendente ventaja del equipo local (le ganó 3-1 a los egipcios).

Las únicas alusiones al oscuro pasado del edificio se encuentran en las profundidades del extenso menú de cócteles del restaurante, donde los borrachos conocedores podrán notar el B Sample —tequila, sambuca y salsa Tabasco—, el nombre de la muestra suplementaria de orina que se solicita en las pruebas olímpicas de dopaje. El trago con una base de ajenjo se llama Meldonium, que curiosamente resulta ser el nombre de la sustancia prohibida que provocó la suspensión de Maria Sharapova del tenis.

Continue reading the main story Foto Meldonium es un cóctel que comparte nombre con una droga prohibida para mejorar el rendimiento atlético, meldonio. Credit Denis Sinyakov para The New York Times

“¿El B Sample es amarillo?”, preguntó Richard McLaren, el investigador que pasó gran parte de 2016 investigando qué había sucedido en el laboratorio de Sochi y publicó un informe abarcador al respecto usado por la Agencia Mundial Antidopaje (y sí es amarillo).

“En efecto, reconoce algunas de las cosas que pasaron, pero al mismo tiempo las trivializa”, agregó McLaren. “Comprendo el humor en ello”.

La mayoría de los comensales, aun los más versados en los detalles del melodramático escándalo, parecían no percatarse del pasado sospechoso del edificio.

“¡No sabía que eso había pasado aquí!”, exclamó Karla Espinosa, una aficionada al fútbol originaria de la ciudad de Panamá. “Voy a tomar una foto para enseñársela a mis amigos”.

Continue reading the main story Foto En 2014, este edificio albergaba una operación para encubrir dopaje atlético. Credit Denis Sinyakov para The New York Times

Hace cuatro años, Rodchenkov formuló con orgullo un cóctel conocido como la Duquesa: una mezcla de tres esteroides anabólicos con whisky Chivas Regal para los deportistas y con vermut Martini&Rossi para las atletas.

“Qué ironía”, comentó Richard Pound, el presidente fundador de la Agencia Mundial Antidopaje, quien encabezó una primera investigación sobre el dopaje ruso. Pound mencionó que pensaba que el escándalo de dopaje había ensombrecido la Copa del Mundo, aunque “tal vez la sombra no sea tan grande ni tan oscura como debería ser”.

Aunque el restaurante bromea acerca de la historia del edificio, a los funcionarios del deporte ruso no les pareció tan divertido el escándalo, puesto que le valió a la nación el pago de una multa de 15 millones de dólares a inicios de este año. El equipo de atletismo de Rusia sigue vetado de las competencias internacionales y las autoridades regulatorias internacionales les han retirado la certificación a las operaciones antidopaje del país.

“Creo que todavía está ensombrecido el asunto”, opinó Fernando Camacho, un hincha de la selección mexicana de 24 años que estaba de visita en Sochi y vive en Chester, Nueva Jersey. Camacho dijo que recordar el escándalo en curso confería un toque de “sobriedad” a las que, salvo por ese detalle, son unas festividades alegres.

El martes por la noche, las bebidas del restaurante, a juzgar por el desenfreno de los vítores y las celebraciones tras silbatazo final del Rusia-Egipto, tuvieron el efecto opuesto.

Continue reading the main story Foto En el estadio Fisht, en Sochi, está programado que haya seis partidos de la Copa del Mundo. Credit Denis Sinyakov para The New York Times
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Los mosaicos aztecas que podrían resolver un misterio mesoamericano

Jue, 06/21/2018 - 14:00
Continue reading the main story Foto Un mosaico turquesa reconstruido que fue recuperado del Templo Mayor, el principal templo de la ciudad azteca de Tenochtitlán, ubicada en lo que hoy es Ciudad de México Credit Oliver Santana/Editorial Raíces

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Con sus tonos brillantes de verde y azul, la turquesa era una valiosa piedra preciosa para los antiguos aztecas y mixtecas de Mesoamérica, la región que se extiende desde la zona central de México hasta Centroamérica. Utilizaban este mineral para crear brazaletes, adornos nasales, mangos para puñales de sacrificio y también para diseñar mosaicos complejos de guerreros que adornaban sus escudos ceremoniales e intimidantes estatuas de serpientes con dos cabezas.

Durante más de un siglo, los arqueólogos han cuestionado los orígenes de la turquesa utilizada en estas hermosas piezas de arte y joyería. Debido a que los científicos no han encontrado mucha evidencia de extracción de turquesa en Mesoamérica, algunos investigadores han utilizado la presencia de artefactos fabricados con turquesa en esta zona como evidencia de intercambio comercial de larga distancia con civilizaciones antiguas a miles de kilómetros en el suroeste de Estados Unidos, donde se han encontrado minas de turquesa.

Sin embargo, un análisis geoquímico reciente de turquesa azteca y mixteca indica que el mineral no es originario del suroeste estadounidense, sino de Mesoamérica. El hallazgo, publicado el 13 de junio en la revista Science Advances, también pone en duda la idea de que había un contacto considerable entre las culturas mesoamericana y del suroeste de Estados Unidos antes de la invasión española en el siglo XVI.

A Alyson Thibodeau, una geoquímica del Dickinson College, en Pensilvania, y autora principal del artículo, le dieron un frasco lleno de piezas de turquesa que estaban asociadas con mosaicos de Mesoamérica. Muchas habían sido extraídas de ofrendas en el Templo Mayor, que era el templo principal de la antigua ciudad azteca de Tenochtitlán, donde actualmente se ubica Ciudad de México. Las piezas datan en su mayor parte de finales del siglo XV. Algunas de las muestras provienen de piezas sueltas asociadas con mosaicos de turquesa de estilo mixteco que se encuentran en las colecciones del Museo Nacional de los Amerindios del Instituto Smithsonian.

Continue reading the main story Foto Un escudo estilo mixteca decorado con turquesa. Los hallazgos hacen dudar sobre que los mesoamericanos y las culturas del suroeste de lo que actualmente es Estados Unidos interactuaron abundantemente antes de la Conquista española. Credit Frances F. Berdan

Después de raspar los bordes de las piezas para desprender las sustancias adhesivas, Thibodeau las molió individualmente y las disolvió en ácido. Después analizó las muestras para encontrar sus huellas isotópicas, las cuales proporcionaron una perspectiva sobre sus orígenes.

Un día que se quedó hasta muy entrada la noche en el laboratorio, obtuvo sus primeros resultados.

“Vi aparecer el número y estoy segura de que bailé de alegría por todo el laboratorio”, dijo Thibodeau.

“No solo tienen firmas isotópicas que son absolutamente coincidentes con la geología de Mesoamérica, sino que son completamente distintas de las firmas isotópicas de los depósitos y artefactos de turquesa del suroeste que hemos visto hasta ahora”.

Thibodeau dijo que aunque los arqueólogos no han encontrado restos de minas de turquesa en Mesoamérica, eso no significa que no haya habido.

La turquesa se forma cerca de la superficie como producto de la erosión del cobre, generalmente provocada por las lluvias o el agua subterránea. Mesoamérica tiene muchas minas de cobre, dijo, lo cual sugiere que alguna vez pudo haber habido depósitos de turquesa en la región. Las firmas isotópicas que encontró en los artefactos de turquesa también coincidieron con las firmas de depósitos de cobre encontrados en Mesoamérica.

David Killick, un antropólogo de la Universidad de Arizona y coautor del artículo, añadió que los hallazgos ofrecen pistas acerca de la magnitud de las interacciones durante ese periodo entre los mixtecas y aztecas, así como también con las culturas circundantes.

“La evidencia sugiere cada vez más que no hubo contacto organizado entre los mesoamericanos y el suroeste estadounidense”, dijo Killick.

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